Imágenes de Granada.1. El Bañuelo
El Bañuelo o Baño del Nogal (hammam al-yawza) es un baño árabe situado en mitad de la Carrera del Darro, a los pies de la Alhambra. Actualmente es propiedad de la Junta de Andalucía y data de los primeros tiempos de la Granada musulmana, concretamente del siglo XI, pese a lo cual mantiene un alto grado de conservación.
(Imagen escaneada del folleto turístico)
La morfología de las casas de baños y su valor cultural siguen el modelo de las termas romanas. “La gente acudía al baño a lavarse, cortarse el cabello, depilarse, recibir masajes, además de servir como lugar de reunión. Había un horario distinto para hombres y mujeres. Éstas abandonaban el hogar sólo para las visitas semanales a los cementerios o para asistir una o dos veces al mes a estos centros de ocio. Allí solían realizarse también los preparativos de la novia para la boda”. (Eduardo Ruiz Pérez, en “Granada en tus Manos. 8: El Albayzín, Ideal, Granada 2006).
(El patio de entrada ofrece este ejemplo de empedrado granadino)
Tras la conquista de Granada, se mantuvieron siempre bajo sospecha de heterodoxia y fueron definitivamente cerrados en 1566, si bien proporcionaban a la corona generosos impuestos.
La guía erudita por excelencia de nuestra ciudad ofrece esta descripción: “Tienen [los mencinados baños árabes] acceso por una pequeña casa, renovada en su construcción en la época cristiana. Su planta es rectangular y sus muros de hormigón, cubriendo los distintos aposentos bóvedas de ladrillo –de cañón y esquifadas- con tragaluces octogonales y en forma de estrellas para la iluminación. En los extremos de dos de sus habitaciones, y separando alcobas, hay arquerías de herradura sostenidas por columnas y capiteles romanos, alguno visigodo, varios califales y otros, en fin, contemporáneos del edificio. Al fondo se hallaban las calderas y, tras ellas, otra dependencia abovedada para los servicios auxiliares, con puerta de salida a la placeta inmediata de la Concepción. Declarados monumento nacional, en 1918, estos baños fueron acertadamente restaurados por el arquitecto Torres Balbás.” (GALLEGO Y BURÍN, Antonio, “Granada, Guía Artística e Histórica de la Ciudad”, 1987, edición actualizada por Francisco Javier Gallego Roca).
En la actualidad, el turismo ha hecho renacer la costumbre de los baños y son varios los establecimientos de este tipo abiertos al público, donde se puede deambular de piscina en piscina, a diferentes temperaturas, alternando calor y frío, rehidratando con té de diferentes sabores y dulces, para terminar con un buen masaje. Tonificante.
Alberto Granados








