Alberto Granados

Archive for the month “diciembre, 2011”

Maldito Mississippi

El período más intenso de la lucha por los derechos civiles de la población negra norteamericana se extiende entre el arresto de Rosa Parks, con el consiguiente boicot a los autobuses en Montgomery, (1955) y el asesinato de Martin Luther King (1968). Entre esos dos hechos, diversas organizaciones antisegregacionistas llevaron a cabo toda una serie de acciones en los diferentes estados, incluso en el de Mississippi, el más conflictivo, lo que hizo surgir una serie de casos muy dramáticos.

El 12 de junio de 1963, Medgar Wiley Evers,   un conocido activista a favor de los derechos civiles de los negros, era asesinado en Jackson (Mississippi). Sólo unos meses después, el 15 de septiembre, un grupo de niños negros se encontraba preparando actividades para el servicio religioso en la iglesia batista de la Calle 16 de Birmingham (Alabama). A las 10,22 h., un artefacto explosivo, que previamente habían preparado cuatro miembros del Ku Klux Klan, hizo explosión y mató a cuatro niñas. En esa iglesia, había intervenido Martin Luther King proclamando sus principios de lucha.

Este último hecho, hizo que Nina Simone compusiera su canción “Mississippi goddam”, título que traduzco muy libremente por “Maldito Mississippi”. La propia cantante explicaba: “Cuando me enteré de la explosión de la iglesia en que se asesinó a las cuatro chiquillas negras en Alabama me encerré en mi habitación y surgió la canción. Medgard Evers había sido recientemente asesinado en Mississippi. Al principio, traté de hacer de mí misma una pistola. Recogí algunos materiales [para la canción]. Iba a salir algo sobre alguno y no me preocupaba quién pudiera ser. Entonces Andy, mi marido en aquella época, me dijo: «Nina, no puedes matar a alguien. Eres música. Haz lo que sabes hacer». Cuando me senté, la canción surgió entera. No paré hasta que la terminé”.

 

 

 

 

 

En marzo de 1964, Nina presentó en público la canción durante un concierto en el Carnegie Hall y al decir el título, los espectadores se rieron porque goddam era por entonces una palabra malsonante. Cuando la voz de Nina iba recorriendo la enorme carga de denuncia que la canción suponía, las risas se acallaron y las sonrisas se volvieron gestos graves y contrariados. La canción se incluyó en el álbum “Nina Simone in concert”. Es una de esas canciones que Nina componía como una feroz denuncia de la injusticia racista (Four women -sobre la que hace tres años escribí un relato-, Strange fruit o To be Young, gifted and black son otras denuncias que incluso le granjearon críticas de los suyos, que pensaban que la Simone había sobrepasado el nivel aconsejable de denuncia volviendo al pasado esclavista y ahondando con ello en el desprestigio de los negros).

He aquí el texto:

MISSISSIPPI GODDAM

The name of this tune is Mississippi Goddam

And I mean every word of it.

El nombre de esta canción es Maldito Misissippi

Y cada palabra va en serio.

Alabama’s gotten me so upset

Tennessee made me lose my rest

And everybody knows about Mississippi Goddam

Alabama’s gotten me so upset

Tennessee made me lose my rest

And everybody knows about Mississippi Goddam

Alabama me ofende tanto

Tenessee me ha hecho perder el descanso

Y todos sabéis del condenado Mississippi

 Alabama me ofende tanto

Tenessee me ha hecho perder el descanso

Y todos sabéis del condenado Mississippi

Can’t you see it? Can’t you feel it?

It’s all in the air

I can’t stand the pressure much longer

Somebody say a prayer.

 

¿No lo veis? No lo sentís?

Está en el ambiente.

No puedo soportar la presión mucho más tiempo.

Que alguien diga una oración.

Alabama’s gotten me so upset

Tennessee made me lose my rest

And everybody knows about Mississippi Goddam

 

Alabama me ofende tanto

Tenessee me ha hecho perder el descanso

Y todos sabéis del condenado Mississippi.

This is a show tune

But the show hasn’t been written for it, yet

Esta es una melodía para un espectáculo

Pero el espectáculo no ha sido escrito para ella, aún.

Hound dogs on my trail

School children sitting in jail

Black cat cross my path

I think every day’s gonna be my last

Perros de presa siguen mi rastro,

Niños de la escuela se sientan en la cárcel,

Un gato negro se cruza en mi sendero

Pienso que cada día será el  último para mí.

Lord have mercy on this land of mine

We all gonna get it in due time

I don’t belong here

I don’t belong there

I’ve even stopped believing in prayer

Señor, ten misericordia en esta tierra mía

Todos nosotros la alcanzaremos a su debido tiempo

No pertenezco a aquí

No pertenezco a allí

E incluso he dejado de creer en la oración.

Don’t tell me I tell you

Me and my people just about due

I’ve been there so I know

They keep on saying “Go slow!”

No me habléis. Yo os hablaré

De mí y de mi pueblo como una deuda.

He estado ahí, pore so sé

Que siguen diciendo “Id despacio”.

But that’s just the trouble – “do it slow”

Washing the windows – “do it slow”

Picking the cotton – “do it slow”

You’re just plain rotten – “do it slow”

You’re too damn lazy – “do it slow”

The thinking’s crazy – “do it slow”

Where am I going What am I doing

I don’t know I don’t know.

Pero ese es justamente el problema –Hacedlo con calma.

Limpiad las ventanas – Hacedlo con calma.

Recoged el algodón – Hacedlo con calma.

Sóis solo simple podredumbre – Hacedlo con calma.

Sois condenadamente perezosos – Hacedlo con calma.

El pensamiento es alocado - Hacedlo con calma.

¿Dónde voy a ir?

¿Qué voy a hacer?

No lo sé. No lo sé.

Just try to do your very best

Stand up be counted with all the rest

For everybody knows about Mississippi Goddam

Sólo intentad hacer lo mejor

Quedaos de pie que se os cuente junto a todos los demás

Pues todos saben del maldito Mississippi.

 

I made you thought I was kiddin’

He hecho que pensarais que yo estaba bromenado.

 

Picket lines

School boy cots

They try to say it’s a communist plot

All I want is equality

for my sister my brother my people and me.

Los piquetesS

acunan a los chicos del colegio.

They try to say it’s a communist plot

Tratan de decir que es un complot comunista

Todo lo que quiero es la igualdad

para mi hermana, para mi hermano, par a mi pueblo y para mí.

Yes you lied to me all these years

You told me to wash and clean my ears

And talk real fine just like a lady

 And you’d stop calling me Sister Sadie

Sí, me mentisteis todos estos años.

Me dijisteis que me lavara y limpiara las orejas

Y que hablara muy fino, igual que una dama

Y dejaríais de llamarme Hermana Triste.

Oh but this whole country is full of lies

You’re all gonna die and die like flies

I don’t trust you any more

You keep on saying “Go slow!” “Go slow!”

Oh, pero todo este país está lleno de mentiras

Todos vais a morir como moscas

Ya no confío más en vosotros.

Seguís diciendo “Id despacio” “Id despacio”.

But that’s just the trouble – “do it slow”

Desegregation – “do it slow”

Mass participation – “do it slow”

Reunification – “do it slow”

Do things gradually – “do it slow”

But bring more tragedy – “do it slow”

Why don’t you see it Why don’t you feel it I

don’t know I don’t know

Pero ese es justamente el problema –Hacedlo con calma.

No a la segregación – Hacedlo con calma.

Participación en los medios – Hacedlo con calma.

Reunificación – Hacedlo con calma.

Hagamos las cosas gradualmente – Hacedlo con calma.

Pero aportad más tragedia – Hacedlo con calma.

¿Por qué no lo veis? ¿Por qué no lo sentís?

No lo sé. No lo se.

Las dos imágenes de Nina Simone están tomadas del blog de blogspot.com perezaenelalma

 

 

You don’t have to live next to me

Just give me my equality

Everybody knows about Mississippi

Everybody knows about Alabama

Everybody knows about Mississippi Goddam

No tenéis que vivir junto a mí,

Sólo dadme mi igualdad.

Todos saben de Mississippi.

Todos saben de Alabama

Todos saben del condenado Mississippi.

That’s it!

¡Ahí queda eso!

La canción resultó ser un arma y bien efectiva. En pocos años, fueron  desapareciendo las barreras y la comunidad negra tuvo los mismos derechos, al menos sobre el papel y en los medios urbanos (otra cosa sigue siendo el Sur profundo). Yo, que estoy por esa igualdad (por todas las igualdades y en contra de cualquier forma de injusticia) os traigo hoy esta canción, para las últimas horas de este desangelado año 2011. Feliz y solidario 1212.

Alberto Granados

Cuaversos de bitácora: Primo Levi

Si esto es un hombre surgió como una recopilación de materiales, un informe, que los aliados encargaron a Primo Levi para conocer la auténtica situación de los presos judíos en los campos de concentración nazis. De hecho, su publicación en 1947 no tuvo apenas trascendencia hasta que el autor empezó a ser conocido por otras obras y fue reeditada.

 

 

 

Primo Levi. Imagen vía  vía i-italy.org

 

 

Hace unas semanas, el diario Público entregó una recopilación de escritos de Levi. Los estoy hojeando, sobrecogido por la hondura de su autor al abrir en canal al ser humano y descubrir la maldad de que somos capaces. He decidido que los cuaversos de bitácora de hoy sean para el frontispicio de este librito, que va a ser una de mis lectura inmediatas.

 

SI ESTO ES UN HOMBRE

 

 

Los que vivís seguros

En vuestras casas caldeadas

Los que os encontráis, al volver por la tarde,

La comida caliente y los rostros amigos:

Considerad si es un hombre

Quien trabaja en el fango

Quien no conoce la paz

Quien lucha por la mitad de un panecillo

Quien muere por un sí o por un no.

Considerad si es una mujer

Quien no tiene cabellos ni nombre

Ni fuerzas para recordarlo

Vacía la mirada y frío el regazo

Como una rana invernal.

 

Pensad que esto ha sucedido:

Os encomiendo estas palabras.

Grabadlas en vuestros corazones

Al estar en casa, al ir por la calle,

Al acostaros, al levantaros;

Repetídselas a vuestros hijos.

O que vuestra casa se derrumbe,

La enfermedad os imposibilite,

Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

 

 

 Campo de concentración. Imagen via kinkazzo’s kanon

 

Desde que leí este breve poema, he tenido siempre presente la responsabilidad de los aquiescentes, la complicidad de los que no condenan, la comodidad de los que miran para otro lado.

 

Y espero que algunos obren en consecuencia…

 

Alberto Granados

Felicitación

Mientras aún están saliendo los premios de la Lotería de Navidad, os deseo la dosis exacta de felicidad (la que ni se queda corta, ni empacha), mucho acierto en las decisiones y que sepáis ganaros el afecto de quienes estén con vosotros.

Trabajo para el que está parado y descanso para el que esté desbordado.

Que los meses de 2012 os respeten y sean generosos en materias de salud, emociones, alegrías, compañía y deseos.

Brindaré por todos vosotros, pero mientras llega la hora del cava, os traigo una preciosa colección de felicitaciones de las que se usaban en mis tiempos.

Abrazos mil,

Alberto Granados

NOTA. Lamentablemente, la nota en que apunté la procedencia de las imágenes ha desaparecido. Sólo sé que la mayor parte son de un blog del Puerto de Santa María. Mis disculpas.

SUITE FRANCESA, de Irène Némirovsky

Los Péricand son una familia burguesa. El cabeza de familia es conservador de un museo nacional, el hijo mayor es sacerdote y Hubert, de 18 años, es el hijo exaltado, decidido a dar la vida por la grandeza de Francia.

Gabriel Corte, un afamado escritor, un exquisito esteta que se rodea de elegancia, acude a los bares selectos a la hora del aperitivo y siente la realidad como un acto estético, más que como la propia vida.

Los Michaud son un matrimonio maduro, que viven una existencia modesta pero resignada y, en cierto modo, feliz. Se cuidan y miman con un derroche de detalles y afecto. El hijo, alistado en el frente, es una preocupación que ellos conjuran a base de abrazos apasionados y delicados gestos de ternura.

Los Maltête, una familia de banqueros, desean salvar los archivos del banco. Para ello, convocan a sus empleados (entre ellos están los Michaud) a una ciudad cercana a París…

¿Qué tienen en común gentes tan dispares? Junto a varias decenas más de personajes de Suite francesa (Irène Némirovsky, Editorial Salamandra, Barcelona 2005, traducción de José Antonio Soriano Marco), todos ellos están marcados por la terrible urgencia, la incertidumbre, el miedo, que supone la inmediata invasión de París por los alemanes en junio de 1940. Todos ellos van a dejar atrás su rutina cotidiana para afrontar un éxodo que los va a hacer coincidir en una carretera cortada por los bombardeos, atascada por los vehículos que se han quedado sin gasolina o han sufrido un accidente de tráfico, una encerrona impracticable por la falta de información, de rumbo, de expectativas. Todos ellos se van a enfrentar a una incomprensible irregularidad que los sume en una lucha por sobrevivir, en una pérdida de las habituales coordenadas vitales, de los criterios éticos, de las categorías morales que sólo parecen válidas para situaciones  normales, pero no para una coyuntura en que el impulso más vigente es la supervivencia a cualquier precio. En sólo unas cuantas horas, todos van a dejarse atrás una importante parte de su integridad moral y van a dar un paso hacia su verdadera naturaleza humana, cediendo a sus impulsos más primarios: abandonar al abuelo, que supone un obstáculo; robar comida y gasolina; dejarse llevar por los ruegos del novio y por la llamada de la pasión para perder la virginidad tan concienzudamente preservada hasta entonces; asesinar sin contemplaciones a quien conduce hacia la nada a los niños de un hospicio… La guerra implica un relativismo moral, un cuestionamiento de los valores siempre asentados, una bajada al propio infierno, un mirarse en el propio espejo, sin los afeites que la civilización impone, para ver al mal salvaje que llevamos dentro, tan opuesto al que Rousseau señalaba. También todos ellos van a sentir de nuevo el ominoso recuerdo de la guerra fanco-prusiana, la que hizo añicos la grandeur francesa: el nuevo armisticio les hace sentir otra vez el zarpazo injusto, inexplicable y vergonzante de la Historia.

Un ciudadano francés llora al ver a los alemanes desfilando en París (vía portalnet)

Y como contrapunto, la normalidad de la vida, que exige asumir las propias contradicciones, convivir con el ocupante, compartir la vivienda, los afectos, el deseo y el amor, pues la guerra también relativiza esas anomalías que llevan a una muchacha a entregarse a un alemán, a una mujer casada a coquetear con un invasor, a otra a amarlo más o menos secretamente; a los hombres del pueblo, a compartir copas y cantos en la taberna; a los niños, a jugar con ellos y compartir regalos con el enemigo… al tiempo que se conspira contra “los boches”, pues son parte de la misma maquinaria que tiene prisioneros a los propios padres y maridos, que ha matado a los compatriotas, que ha apresado o torturado a los vecinos, que ha impuesto su presencia, su forma de ser, el ruido de sus botas y sus normas.

Laz zonas de Francia tras el armisiticio (Fuente: Wikipedia)

Suite francesa es una obra inconclusa para la que existía un confuso plan que la convertiría en un conjunto de hasta cinco novelas, de las que sólo dio tiempo a terminar la primera parte, Tempestad en junio, y a dejar muy avanzada la segunda, Dolce. Irène Némirovsky tenía un vago plan estructural de lo que estaba destinado a ser el conjunto, que se completaría con las partes tercera a quinta, para las que tenía previstos los posibles títulos de Cautividad, Batallas y La paz, que quedaron en mero proyecto por la prematura muerte de la autora.

Retrato de Irène Némirovsky

Ésta, que había sorprendido al mundo editorial francés al enviar a la editorial Grasset el manuscrito de su primera novela (David Golder, 1929), nació en Kiev (Ucrania) en 1903. Hija y nieta de banqueros judíos, tuvo una niñez desgraciada por no contar con el menor afecto de su madre, que dejó la crianza de la niña en manos de una institutriz francesa (situación que retrata en sus novelas). Con los pogromos antisemitas en la URSS, los Némirovsky llegaron a Francia en 1919 y se establecieron en París, con una buena parte de su riqueza desposeída por los bolcheviques. Iréne se enfrasca compulsivamente en la lectura y empieza a escribir, consiguiendo un éxito fulgurante, con David Golder, a la que siguen unas cuantas novelas más (Le vin de solitude, El baile, Jezabel, El maestro de almas, Los perros y los lobos…), que reciben una magnífica acogida por parte de la crítica y del público.

París, ciudad abierta

Pero los alemanes invaden París en junio de 1940 y su ascendencia judía la va a llevar a un campo de concentración francés en julio de 1942, de donde pasa a Auswitch. Ahí se pierde su rastro definitivamente. A los treinta y nueve años, su vida se desvanece en medio de la barbarie, como sucedió con muchos otros miles de judíos.

Tempestad en junio, la primera de las cinco novelas previstas, tiene una dimensión coral ya que se ocupa del éxodo que los parisinos inician ante las primeras bombas sobre la capital francesa. Los personajes entran y salen, entrecruzan sus destinos, con cierta ligereza y con un ritmo que me parece un poco forzado. Sin embargo, Dolce, la segunda parte, se centra en un pequeño pueblo y ese microcosmos queda retratado con tal realismo y tal credibilidad que constituye una novela de gran calidad.

La edición que he manejado (Editorial Salamandra) incluye, a manera de Apéndices, dos documentos impagables. El primero, una serie de notas transcritas desde su cuaderno personal en que la autora registra las ideas que se le van ocurriendo sobre el futuro de su novela, los pasajes que desea modificar, las posibles futuras conexiones entre personajes, el equilibrio de protagonismos, el plan de la obra, en síntesis, algo fundamental para comprender el sentido de las dos partes ya presentadas.

Manuscrito de Suite francesa (Vía micasaesmimundo)

El segundo Apéndice, mucho más dramático, es la correspondencia entre ella (recién detenida), el editor y una serie de personajes a quienes el marido va recurriendo para intentar averiguar el paradero y la situación (al principio) o simplemente si sigue con vida (ya en los desesperanzados mensajes de los últimos momentos). La intensidad con que el marido busca a la esposa hace que se descubra demasiado (él también era judío), por lo que pronto es detenido y gaseado en un campo de concentración. Las dos hijas, de corta edad, sobreviven en Francia, y son las que han sacado a la luz esta Suite francesa que recupera la memoria de sus padres y la gran calidad de la literatura de la madre, ahora convertida en todo un éxito editorial en nuestro país.

Alberto Granados

Mujeres leyendo

Hace un par de meses, pensando en que se aproximaba el Día de la Lectura en Andalucía, decidí celebrar tal evento con una galería pictórica y elegí un tema muy repetido: la mujer y la lectura. Es fácil escribir en Google “mujeres leyendo” y darle a Imágenes. Se obtienen miles de resultados en milisegundos.

Eso hice y empecé a reunir los cuadros de todas las épocas que me iban gustando. Es una tarea inabarcable, así que decidí poner punto final al llegar a lo que hoy os traigo aquí. Reconozco que no soy el único, pues aparecen montones de blogs que ya han hecho algo parecido, pero esta selección es “la mía”.

ALEXANDR DEINEKA, “Muchacha con un libro”

ALEXEJ HARLAMOFF, “Las actividades literarias de una damisela”

ALLAN R, BANKS, “Leyendo en una tarde soleada”

ANTOINE WIERTZ, “La lectora de novelas”, 1853

ARTHUR HUGHES, “El equipo de pesca completo”, 1884

BERTHE MORISOT, “La lectura”

CHARLES COURTNEY CURRAN, “Chica leyendo”, 1892

CHARLES PERUGINI, “In the orangery”

CLAUDE MONET, “En el prado”

DELFIN ENJOLRAS, “Mujer leyendo junto a una ventana”

EDWARD HOPPER, “Habitación de hotel”, 1931

EDWARD JOHN POINTER, “En un  jardín”, 1891

EDWARD KILLINGWORTH JOHNSON, “Tomando café y leyendo en el jardín”

EDWIN HARRIS, “Una lectura tranquila”

ERASMUS ENGERT, “Jardín doméstico vienés”

FELIX MILIUS, “Un atardecer”

FERNANDO BOTERO, “Mujer leyendo”

FRAGONARD, “La lectora”

FRANK BENSON, “La lectora”, 1910

El año pasado, al llegar este día, hice mi particular manifiesto por la lectura. Se llamaba “Dejarte abrazar” y apareció publicado en Pliegos de Alborán, la separata cultural de la revista El Faro de Motril, donde suelo colaborar. El texto es este:

Leer es dejarse abrazar, mecer, acariciar, engañar, seducir… por algo tan dudoso, contradictorio y desleal como un libro, un objeto extraño incrustado en los entresijos de nuestro espíritu, algo ajenamente nuestro, que nos elige como un predador selecciona a su presa.

Tú, lector, puedes llegar a pensar que eres quien elige un libro. ¡Torpe ingenuidad! Es su extraña irrealidad (la campaña previa de publicidad, la reseña leída en un periódico, la recomendación de alguien de tu entorno, la posición en el expositor de la librería, el impacto visual de su portada…) quien te  selecciona a ti con un fatal determinismo para el que no tienes defensa alguna, pues llegado el libro a tus manos, lector, caerás en el impulso atávico de sentarte en torno a una hoguera imaginaria, para escuchar lo que te dice el chamán, que te desgrana, palabra a palabra, un universo que sin ser el tuyo, pasa irremisiblemente a ser tu propia entidad, tu ser más profundo, repitiendo una liturgia mil veces vista: la de dejarte seducir por lo que ese libro-chamán quiera proponerte, sea buscar por los siete mares a un obsesivo monstruo llamado Mobby Dick, perpetrar una venganza largamente meditada desde la prisión injusta de la isla de If, sentir la zozobra espiritual de una Ana Ozores o una Emma Bovary, dividida entre mil impulsos antagónicos, comprobar en Macondo que las estirpes condenadas a cien años de soledad no tendrán otra oportunidad sobre la tierra, o seguir la atormentada biografía del jorobado Orsini, cristalizada en las pavorosas estatuas, llenas de una convulsa belleza, con que llenó su misterioso jardín.

Y es que el libro, como una tentación, está lleno de formas seductoras; como una cortesana experta, está lleno de promesas; como una criatura mítica, te propone perderte en un laberinto de emociones; como un simple objeto doméstico, que te rodea a diario, apenas perceptible, te llena de pequeños placeres caseros, en cuyas redes caerás inexorablemente.

Libros: objetos que te liberan al tiempo que te hacen su presa, que te eligen en el momento en que los eliges, que te hacen suyo en el mismo momento en que decides adquirirlos, que te enredan en su trama y que te obligan a abrazar causas, en muchas ocasiones perdidas, absurdas, ajenas, inexplicables… Que juegan contigo tan caprichosamente como los antiguos dioses jugaban con sus criaturas.

Y tú, lector, ingenuo e inerme, sólo puedes doblegarte, aceptar tu irremediable destino de gozosa víctima; rendirte a tu libro, a la peripecia de sus personajes, a las pasiones que los azotan al mismo tiempo que a ti, incauto lector, que te adentraste cándidamente en sus páginas; someterte a los ritmos, cadencias y tempos de su posesiva música, una música a cuyo son, bailarás, como una diabólica marioneta, lo que el libro determine; aceptar que cuando terminas su lectura, las situaciones, conflictos y personajes se han metido de manera inexorable en tu alma, de la que ya serán indisolubles; que cuando lo devuelves a la balda de tu estantería, cuando abandonas a esos personajes, algo se rompe en tu universo interior, pues es una dolorosa despedida, si no una traumática separación en toda regla, aunque abierta a eventuales reencuentros, a relecturas…

De este modo, el libro, finalmente, te poseerá, lector, y no tendrás más remedio que dejarte abrazar por la fatalidad del destino, extrañamente decidido por ese objeto que tú pusiste, ingenuo, entre tus manos.

 

FRANZ VON DEFREGGER, “Mujer leyendo una carta”

FREDERICK DANIEL HARDY, “Leyendo junto al fuego”

HANS HEYERDAHL, “En la ventana”, 1881

ISADORE WEINER,  ”Muchacha leyendo”, 1938

JAMES JEBUSA SHANNON, “Cuentos de la selva”,  1895

JAMES SANT, “Cuentos de hadas”

JAMES TISSOT, “El escondite”, 1877

JAMES TISSOT, “Kathleen Newton en un sillón”

JEAN JACQUES HENNER, “La lectora” (1)

JEAN JACQUES HENNER, “La lectora” (2) ,1880

LEE KAULA, “La madre lectora”

LUDOVICO MARCHETTI, “Un buen libro”

MARY STEVENSON CASSATT, “Lydia leyendo en el jardín”

MATISSE, “Mujer Leyendo”

MONET, “Una mujer leyendo”, 1872

PAUL GUSTAV FISCHER, “Leyendo en la terraza”

RICHARD JACK, “La manzana”, 1901

ROBERT JAMES GORDON, “Mujer leyendo”

SUSAN RICKER KNOX, “Leyendo en el jardín”

TAMARA DE LEMPICKA, “Mujer leyendo”

TAVIK FRANTIŠEK ŠIMON, “Vilma leyendo un libro”

THEODORE ROUSSEL, “La muchacha leyendo”, 1868

WILLIAM PAXTON, “El periódico de la mañana”

Y en esta galería, no podía faltar mi misteriosa dama contemplativa, cuya historia se está decantando y que pronto aparecerá por aquí:

Ahora que se cierran bibliotecas y se desaloja a los lectores, ahora que vienen tiempos de recortes, os deseo, más que nunca, una feliz lectura.

Alberto Granados

Chocolate con libros

Esta tarde, desde las 16,30, hay una curiosa actividad preparada para celebrar que mañana es el Día de la Lectura en Andalucía. Se trata de compartir un rato de lectura mientras se degusta una jícara de chocolate a las puertas de la desaparecida biblioteca de la Plaza de las Palomas, en el bario granadino del Zaídín.

Logotipo de la Plataforma No al cierre de la Biblioteca del Zaidín

Tal vez no haga falta recordaros que la concejalía de cultura del ayuntamiento granadino decidió que el Zaidín, barrio de clase media que suma 70.000 habitantes, debe tener bastante con una sola biblioteca, la Francisco Ayala, por lo que ha dedicado la de la Plaza de las Palomas a local para coros y danzas, con el consiguiente mosqueo de los usuarios, que se han negado siempre a lo que consideran un expolio para el barrio.

Desde el cierre, este pasado verano, se han sucedido las acciones de protesta, todas con un libro en la mano, todas defendiendo la lectura, todas destinadas a chocar con la incompetente terquedad de Juan García Montero (el concejal de ¿cultura?). El despropósito de “Juansinlibros” (así ha sido rebautizado nuestro concejal por la maledicente plebe) llegó a su culminación cuando hizo intervenir a la policía para desalojar la Plaza de las Palomas, uno de los más vergonzantes episodios de la reciente historia local.

El acto de hoy, con toda su intención reivindicativa, está organizado por la Plataforma No al cierre de la Biblioteca del Zaidín, de donde piden que enviemos una foto de alguien leyendo a la dirección electrónica:

nocierrebibliotecadelzaidin@gmail.com

Con las fotos recibidas se hará un panel para demostrar ante todo el mundo la fuerza reivindicativa de Granada, ante el imperdonable atropello a la cultura que este equipo municipal ha perpetrado y que debe ser conocido por todos los medios.

Yo he colaborado con esta foto:

Leyendo a Primo Levi

Os pido apoyo para esta iniciativa.

Alberto Granados

 

 

Nota añadida a las 18:49 h.

 

He estado en la Plaza de las Palomas. Mucho frío, un grupo de gente llena de ganas de luchar que han explicado la negativa de García Montero a recibirlos, un chocolate que e cuerpo ha agradecido y estas fotos que comparto con vosotros.

 

 

 

 

Donde antes ponía “Biblioteca Pública”, ahora pone “Centro Cultural” (o sea, Coros y danzas)

Un collage con fotos de gente leyendo (Emilio García Wiedeman, Andrés Neuman… y muchos ciudadanos anónimos que aman la lectura y luchan por su biblioteca).

Imágenes de Granada.12: La suciedad

Hoy traigo a mi blog la otra cara de las imágenes de Granada, las menos amables, las que demuestran y denuncian algo que no es la primera vez que censuro: el lamentable estado de abandono de nuestra ciudad. No soy el único que percibe esa molestísima capa de roña, con su consecuente mal olor, que cubre nuestras aceras, las eternas manchas de toda naturaleza, las heces de perro, el abandono general que padecemos los granadinos.

Ya he comentado aquí que asisto todos los meses a la Junta Municipal de mi distrito (Beiro). De cuando en cuando denuncio esta situación, sobre la que se corre siempre un tupido velo, como si fuera un  problema menor. In cluso hay siempre alguien que, contra toda lógica, defiende al Ayuntamiento.

En Granada, la publicidad municipal se convierte en cinismo

En Granada se están confabulando una serie de factores que están sumiendo a la ciudad en un vertiginoso proceso de degradación:

-los numerosos indigentes que, debido  la crisis o alguna dependencia, viven en la calle y la llenan de suciedad. En más de una ocasión he pedido para ellos la intervención de la administración local, en el sentido de que se busque a sus familiares, se les obligue mediante la Fiscalía a hacerse cargo de esos sociópatas o, si no están dispuestos a asumir esa responsabilidaad, se nombre una Junta de Tutela, que se ocupe de darles unas condiciones de vida dignas, o al menos se intente.

-los grafiteros, esa panda de descerebrados, que con su aerosol manchan fachadas, puertas, escaparates…  y dejan estampada su firma para que quede constancia de su grosera estupidez. A veces, el aerosol llega a nobles sillares de edificios renacentistas, a la propia Alhambra o a la puerta del palacio de Dar-al-Horra, pues cuanto mayor sea el despropósito, mayor es la satisfacción para el estúpido ego del grafitero.

Mucha desvergüenza municipal.

-el incivismo de muchos granadinos que siembran de colillas, papeles, envoltorios, preservativos, botellas… la ciudad. El máximo exponente es el botellón de nuestros jóvenes, que cuesta cada semana una fortuna en horas de trabajo, dedicadas a limpieza y recogida de basura. Pero estos jóvenes no son los únicos incívicos: hay mucha gente que tira las colillas, el kleenex usado, la lata de refresco… en cuanto el disco se pone en rojo, como hay muchos dueños de perros que nos regalan lo más desagradable de su animal sin el más mínimo respeto, o gente que saca la basura fuera del horario…

-y por último, pero no menos importante, la ineficacia de este equipo municipal que, pese a haber obtenido la Escoba de Oro, está permitiendo que la ciudad se perciba como una de las más sucias de nuestro entorno, con unas diferencias abismales entre el centro y los barrios y unas perspectivas de emperoramiento de la situación, toda vez que los recortes amenzan cada vez más y las arcas municipales están vacías por culpa de las obras, tan faraónicas como innecesarias, de la compra de un canal televisivo para darse autobombo y alguna menudencia más.

El deterioro ha llegado a tal extremo que los turistas hacen una visita de unas horas a la ciudad y se van a dormir a Córdoba o Málaga, mientras nuestros munícipes miran para otro lado. Lastimoso.

He aquí una deplorable galería de fotos tomadas durante la última semana en las inmediaciones de mi casa, muchas de ellas, desde mi balcón. Si se comprueba la secuencia, se verá que ha pasado toda una semana sin que apenas asomen los empelados de Inagra, nuestra empresa de limpieza. El viernes, cambiaron las bolsas de las papeleras, que se salían de llenas y vertían su espúreo contenido.

Fotos del lunes, día 5:

Fotos del martes, día 6:

Imágenes del miércoles, día 7, por la noche:

El jueves, a mediodía, tomé otras fotos desde mi calle y desde la vecina calle Ruiseñor. Son estas:

Ayer domingo, amaneció lloviendo, y la calle acumuló más suciedad, hasta parecerese a cualquier triste  rincón de un país subdesarrollado o en guerra:

Casi se podría decir que, desde el pasado viernes día 2, la suciedad de mi calle apenas se la limpiado, sino es por la brevísima intervención del viernes, día 9. Eso sucede en una ciudad turística que ha tenido una afluencia bestial de visitantes durante el largo puente… ¿Qué irán contando a sus lugares de origen?

¡Qué pena de ciudad! No nos merecemos un equipo municipal tan negligente.

Alberto Granados

ENLACES A OTROS ARTÍCULOS RELACIONADOS:

http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/2008/9/2/cochambre/

http://albertogranados.wordpress.com/2010/10/08/guarrismo-urbano/

La canción de los viejos amantes

Si oímos mencionar a Jacques Brel, es muy probable que los asociemos a su inolvidable “No me dejes” (Ne me quitte pas), una de las mejores canciones ligeras de amor, en palabras de Luis Eduardo Aute. Sucede que nuestra capacidad de asociar ideas se conforma con lo más inmediato, pero no es capaz de entrar en análisis más complejos y así nunca asociaríamos al cantante belga a otras canciones suyas de indudable calidad, tales como “La Fanette”, “Les bonbons”, “Le plat pays” u otros títulos de su amplio repertorio.

La canción de hoy, “La chanson des vieux amants”, habla de la vida misma, tan llena de contrastes, de iras y acercamientos, de momentos buenos y malos en el amor, ya que trata de la biografía común de esa pareja de amantes durante veinte años, en que ha pasado de todo. Melodía y texto, perfectamente ajustados, hacen de esta canción una pequeña obra maestra: os la traigo para esta fría mañana de domingo.

La traducción se debe a los contertulios de la madrileña Plaza de la Paja, que en su blog han hecho todo un derroche de chanson, aportando las mejores piezas de dicha tendencia y la traducción de las mismas (José Carlos, da las gracias de nuestra parte a los traductores).

LA CHANSON DES VIEUX AMANTS

Bien sûr, nous eûmes des orages

Vingt ans d’amour, c’est l’amour fol

Mille fois tu pris ton bagage

Mille fois je pris mon envol

Et chaque meuble se souvient

Dans cette chambre sans berceau

Des éclats des vieilles tempêtes

Plus rien ne ressemblait à rien

Tu avais perdu le goût de l’eau

Et moi celui de la conquête.

Mais mon amour

Mon doux mon tendre mon merveilleux amour

De l’aube claire jusqu’à la fin du jour

Je t’aime encore, tu sais, je t’aime.

Moi, je sais tous tes sortilèges

Tu sais tous mes envoûtements

Tu m’as gardé de pièges en pièges

Je t’ai perdue de temps en temps

Bien sûr tu pris quelques amants

Il fallait bien passer le temps

Il faut bien que le corps exulte

Finalement, finalement,

Il nous fallut bien du talent

Pour être vieux sans être adultes.

Et plus le temps nous fait cortège

Et plus le temps nous fait tourment

Mais n’est-ce pas le pire piège

Que vivre en paix pour des amants

Bien sûr tu pleures un peu moins tôt

Je me déchire un peu plus tard

Nous protégeons moins nos mystères

On laisse moins faire le hasard

On se méfie du fil de l’eau

Mais c’est toujours la tendre guerre.

Imagen tomada del blog de wordpress.com aucoeurdelarue

Por supuesto tuvimos tormentas

Veinte años de amor es el amor loco

Mil veces cogiste tu equipaje

Mil veces yo levanté el vuelo

Y cada mueble se acuerda

En esta habitación sin cuna

De los estallidos de las viejas tempestades

Ya nada se parecía a nada

Tu habías perdido el gusto del agua

Y yo el de la conquista.

Pero mi amor

Mi dulce, mi tierno, mi maravilloso amor

Desde el alba clara hasta el final del día

Yo te amo aún, sabes, yo te amo.

Yo sé todos tus sortilegios

Tú sabes todos mis hechizos

Tú me has conservado de trampa en trampa

Yo te he perdido de vez en cuando

Por supuesto tuviste algunos amantes

Era necesario pasar el tiempo

Es preciso que el cuerpo exulte

Y finalmente, finalmente,

Fue necesario bastante talento

Para ser viejos sin ser adultos.

Pero mi amor

Mi dulce, mi tierno, mi maravilloso amor

Desde el alba clara hasta el final del día

Yo te amo aún, sabes, yo te amo.

 

 

Y cuanto más el tiempo nos hace cortejo

Tanto más nos atormenta

Pero no hay trampa peor

Que vivir en paz para unos amantes

Por supuesto tú lloras un poco menos pronto

Yo me desgarro un poco más tarde

Protegemos menos nuestros misterios

Dejamos hacer menos al azar

Desconfiamos de la corriente

Pero es siempre la tierna guerra.

Pero mi amor

Mi dulce, mi tierno, mi maravilloso amor

Desde el alba clara hasta el final del día

Yo te amo aún, sabes, yo te amo.

 

Buen domingo para todas y todos. Interiorizad este pellizco en el alma que siempre dan la música y la palabra de Jacques Brel.

Alberto Granados

Imágenes de Granada. 11: Nuestros ginkgos biloba

El ginkgo biloba (ginkgo por su nombre indígena; biloba por los dos lóbulos de sus hojas) es un árbol que parece tener unas especialísimas características botánicas que lo hacen único. En Granada todos saben del ejemplar del preciosista Jardín Botánico (felizmente reabierto al público por la Universidad de Granada, hace sólo unos meses) por el bellísimo poema que Elena Martín Vivaldi le dedicó.

El Ayuntamiento, en su guía de parques, registra la presencia de estos árboles sólo en el mencionado Jardín Botánico y en el Parque García Lorca. Sin embargo, dando paseos por Granada, se oyen comentarios sobre otros supuestos ginkgos en la remodelada Gran Vía (¡carísima remodelación, de cuyo precio final se ha estado evitando dar datos!) y en la calle San Jerónimo, una de mis favoritas por la belleza de sus palacetes (el de Ansoti, el Conservatorio, el Colegio Mayor San Bartolomé, más conocido por el estudiantado como “el Bartolo”…), calle que recorro a diario en mis caminatas.

 

El ginkgo biloba del Jardín Botánico, en verano…

… y en estos días.

Sinceramente, no sé si lo son o no. Sólo sé que en estas fechas los árboles de ambas calles se visten de un amarillo plátano intensísimo y que ambas vías adquieren un aspecto nuevo, un cromatismo muy distinto del habitual… hasta que llega el ayuntamiento y remata esa magia con los adornos de navidad: tal vez, esperando unos días, las hojas estarían más bonitas, pero si lo hago, el efecto quedaría eclipsado por las bambalinas colgantes llenas de papanoeles, abetos, renos y esa guardarropía navideña que me quita las ganas de pisar la calle.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy os traigo unas imágenes de los ginkgos (sean auténticos o no) y el hermoso poema de doña Elena.

 

 

GINKGO BILOBA [ÁRBOL MILENARIO]

Un árbol. Bien. Amarillo

de otoño. Y esplendoroso

se abre al cielo, codicioso

de más luz. Grita su brillo

hacia el jardín. Y sencillo,

libre, su color derrama

frente al azul. Como llama

crece, arde, se ilumina

su sangre antigua. Domina

todo el aire rama a rama.

Todo el aire, rama a rama,

se enciende por la amarilla

plenitud del árbol. Brilla

lo que, sólo azul, se inflama

de un fuego de oro: oriflama.

No bandera. Alegre fuente

de color: Clava ascendente

su áureo mástil hacia el cielo.

De tantos siglos su anhelo

nos alcanza. Luz de oriente.

Amarillo. Aún no imagina

el viento, la desbandada

de sus hojas, ya apagada

su claridad. Se avecina

la tarde gris. Ni adivina

su soledad, esa tristeza de

sus ramas.

                        Fue certeza,

alegria – ¡otoño ! -. Faro

de abierta luz.

                          Desamparo

después. ¿Dónde tu belleza?

(Elena Martín Vivaldi)

 

 

Que sobreviváis a la navidad y que llegue pronto el 7 de enero.

Alberto Granados

Investigación sobre un cuadro

Desde que el pasado 24 de octubre MJ insertó en su blog el post “En octubre, Ángel González” y usó el propio espacio de comentarios para preguntarnos si alguien conocía algo sobre el cuadro que adjuntaba, no he parado de hacer indagaciones que me han llevado por curiosos derroteros.

Empecé por copiar la imagen y la he mirado miles de veces: una mujer de aspecto distinguido y acomodado, en una habitación lujosa, levanta distraídamente una cortina para mirar lo que parece un mar o un puerto en que aparecen varios barcos y un velero con todo el trapo recogido. La dama, con un libro en la falda, parece haberse entregado al más absoluto abandono, a la pura ensoñación distraída…

-Todo un relato -es lo primero que pensé. Y en ello ando, como la otra vez, cuando subí a la Alhambra y volví a visitar el Museo de Bellas Artes. El cuadro Las Dos hermanas, de López Mezquita, me hizo escribir un relato, que después publiqué en un libro colectivo.

Soy de esas personas que no se conforman con los enigmas no resueltos, así que no he parado de revolver en la red, de preguntar en blogs especializados en arte (los he ido enlazando en mi blog: todo unlujo) y he enviado mil preguntas a direcciones electrónicas de galeristas y departamentos de facultades de Bellas Artes, con suerte bastante desigual.

Hasta ahora, una americana, Lola Gates, que dice haber pasado algún tiempo en España (guarda entrañables recuerdos de un viaje en que visitó la Alhambra y el Albayzín) y asegura que le encantan los misterios, ha hecho un rastreo y ha descubierto el cuadro en cuatro blogs (uno de ellos es, precisamente, el que dio origen a mi búsqueda), cuyos enlaces me ha remitido.

En el blog Sentimiento en poesía,  alguien que se hace llamar Kaner usa el cuadro para ilustrar un poema. Francisco Javier Moreno Rico lo usa en su blog sobre cultura marítima, dentro de una serie de cuadros de temática marinera. Finalmente, en Alas de mariposa, un impactante blog dedicado a la imagen antigua, vintage y esotérica, también aparece el cuadro.

Una serie de personas han contestado también a mis requerimientos (J. V., AMM, Dumi, Nell, GZ, James Crank, El Presley, Patricia…) y han hecho sus apuestas, que van desde vagas valoraciones generales, tales como realistas, románticos, prerrafaelitas, realistas escandinavos… hasta nombres concretos, como son James McNeill Whistler, Sir John Everett Millais, Caspar David Friedrich, o Lord Frederick Leighton. Yo mismo llevo dedicadas un montón de horas a buscar imágenes en la red, sin conseguir encontrar el cuadro, aunque…

He encontrado una serie de tres cuadros de un pintor, Sir John Everett Millais, dos de los cuales podrían tener como modelo a la misma mujer de “mi cuadro”. Se trata de la serie: “Yes or no?”, “Yes” y “No”, en que una chica, tal vez la misma que sirvió de modelo para mi cuadro, duda con una foto del pretendiente, y dice que no, o que sí, según el cuadro.

Si se ponen juntos tres de los cuatro cuadros, parece surgir una trama narrativa. El último cuadro, a elegir, sería el desenlace de esta historia pictórica:

Una dama de la alta sociedad británica de fines del XIX está pensando en cómo resolver su futuro, en el que se ha metido de lleno Lord X. Todas las tardes intenta leer junto al ventanal, pero no se centra: no sabe qué hacer con su vida, ni sabe si debe aceptar los requerimientos amorosos del pollo…

Sir John Everet Millais, “Yes or no?”

Duda entre decirle que sí o que no a su pretendiente…

Sir John Everet Millais, “No”

Finalmente, en una carta que repasa mil veces, le dice que no…

Sir John Everet Millais, “Yes”

O, si lo preferís, le dice que sí y todos tan felices.

Ya me diréis. Dadme detalles para completar la historia, pero sobre todo, seguid buscando “mi” cuadro: sigue siendo una obsesión.

Alberto Granados

Post Navigation

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 265 seguidores