Caravan
El músico puertorriqueño Juan Vicente Martínez, más conocido en el mundo del jazz como Tizol, es uno de esos raros especímenes que tocó jazz con algo tan extraño como el trombón de pistones. Habitual en la orquesta de Duke Ellington, le añadió un toque latino al sonido de dicho grupo, además de algunas composiciones que afianzaron la trayectoria del célebre músico: Caravan (1936), Conga Brava (1940) o Perdido (1942).
Una de sus composiciones, Caravan (1936) fue versionada por Ellington en 1937 y se hizo tan popular, que su orquesta llegó hacer más de 350 grabaciones de dicha pieza.
Irving Mills le añadió la letra que aquí aparece y Ella Fitzgerald hizo una gran versión cantada que se convirtió en un clásico.
Night and stars above that shine so bright
The myst’ry of their fading light
That shines upon our caravan.
La noche y las estrellas encima, ese resplandor tan brillante,
El misterio de esa luz que se desvanece,
Que resplandece sobre nuestra caravana.
Sleep upon my shoulder as we creep
Across the sand so I may keep
The mem’ry of our caravan
Duémete sobre mi hombro mientras mientras avanzamos
Por la arena y así podré retener
Los recuerdos de nuestra caravana.
You were so exciting
This is so inviting
Resting in my arms
As I thrill to the magic charms.
Eras tan excitante…
Es tan incitante
que descanses en mis brazos
mientras me entusiasmo con los mágicos hechizos…
Of you beside me here beneath the blue
My dream of love is coming true
Within our desert caravan!
De ti junto a mí, bajo el azul,
mi sueño de amor se está haciendo realidad
dentro de esta caravana del desierto.
Leon Belly: Peregrinos yendo a la Meca, 1861
Lamentablemente, YouTube no ofrece la magnífica versión cantada por la granadina Celia Mur (del álbum “Footprints”, 2001), un trabajo de una notable calidad.
Alberto Granados

Me uno a esta caravana para coronar la cuesta de enero con buena música y a lomos (o gibas) de un camello virtual. Preciosa letra también , con ese aire exótico, y la prodigiosa voz de Ella: Ella, elle l’a.
Gracias por el regalo, grand Albert.
Si Ella lo canta así de bien, la paisana lo borda. ¿Has abierto tu correo?
A mi esta canción preciosa me sonó siempre a algo latino. Aunque no lo dices así, entiendo que Duke Ellington se apropió de una melodía que no había compuesto como, a menudo, hizo Häendel con sus contemporáneos menos famosos.
Gracias por hacerla sonar. Una canción que ya entusiasmaba a mis padres que poco nada sabía de jazz.
Un petó, Alberto!