Pensamientos de Oscar Wilde
En los años noventa aparecieron un par de colecciones que publicaban pequeños libros a cien pesetas: Alianza 100 (de Alianza Editorial) y la Colección Veinte Duros, de inclasificable filiación (el copyright viene a nombre de un llamado Gabinete de Prensa y Documentación S. L.). Fui comprándolos y me gusta hojearlos de cuando en cuando. Hoy os traigo unas citas de Oscar Wilde, tomadas de uno de estos libritos llamado “Pensamientos”.
Nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado.
Si un hombre trata la vida artísticamente, su cerebro es su corazón.
Aunque la indignación pueda hacer un gran poeta, el mal carácter hace siempre un pobre crítico.
Cuando los críticos están desacordes, el artista está de acuerdo consigo mismo.
El fin del arte no es la belleza pura, sino la belleza compleja.
Los libros que el mundo llama inmorales son libros que muestran al mundo su propia vergüenza.
Vivimos en una edad que lee demasiado para ser sabia y piensa demasiado para ser feliz.
Esas caras inglesas tan características, que, una vez vistas, no se recuerdan nunca.
Los buenos novelistas son mucho más raros que los buenos hijos.
Nada se parece tanto a la inocencia como la indiscreción.
¿Lady B****? Intentó fundar un salón, y no consiguió más que abrir un restaurante.
Los jóvenes quieren ser fieles y no lo son; los viejos quieren ser infieles y no lo consiguen.
Los viejos se lo creen todo; los hombres dudan de todo; los jóvenes lo saben todo.
El asesinato es siempre un error. Uno no debería hacer nada que no se pudiese hablar de sobremesa.
Todo el mundo puede ser bueno en el campo. Allí no hay tentaciones. Esa es la razón de que la gente que vive en el campo sea hasta tal punto incivilizada.
(Imagen tomada de e-ducativa.catedu.es)
Sólo hay una cosa en el mundo peor que el que hablen de uno, y es que no hablen de uno.
Si las clases bajas no nos dan buen ejemplo, ¿para qué demonios sirven? Lo que es como clase parecen no tener el menor sentido de responsabilidad moral.
Los parientes no son más que un hatajo de gentes que no tienen ni la más remota idea de cómo deben vivir, ni el más mínimo instinto de cuándo deben morirse.
Siempre es una tontería dar consejos; pero dar buenos consejos es fatal.
Hoy día, sólo tiene lugar lo ilegible.
¿Qué diferencia hay entre la literatura y el periodismo? Que el periodismo es ilegible y la literatura no es leída.
Nada purifica, excepto la inteligencia.
Una idea que no sea peligrosa es indigna de ser llamada idea.
En este mundo sólo hay dos grandes tragedias. Una, el no conseguir lo que se desea; la otra, el conseguirlo. Esta segunda es, con mucho, la peor; esta es la verdadera tragedia.
Definición de las mujeres como sexo: Esfinges sin secreto.
Un hombre que no piensa en sí mismo no piensa en nada.
Me gusta el ingenio de esta maldito (en general, me suelen gustar los malditos), su cinismo, su creatividad y su virulencia. Sirva este post como complemento al Diccionario del Diablo también lleno de ingenio.
Alberto Granados


