Abril 74
Abril está resultando un mes muy reivindicativo, muy militante: el mes del último parte de guerra, el mes de la República, el mes en que he colgado mi artículo sobre Mariana de Pìneda, el mes en que he leído el pequeño libro “Indignaos” (hablaré aquí sobre este asunto: amenazo), el mes de la Revolución de los Claveles… Parece que no vamos a guardar las ganas de lucha hasta pasado el Día de la Cruz, pero es que el calendario trae esas cosas.
Hoy os traigo al recuerdo la revoluçao dos cravos, de la que os hablé hace un año. Para evitar repeticiones, lo hago con una canción: la que Lluis Llach compuso sobre la lucha, entonces inaplazable como ahora.
(Soñemos, nos dice Llach en esta imagen del blog fernandolucini en blogspot)
La canción dice así:
Companys, si sabeu on dorm la lluna blanca,
digueu-li que la vull
però no puc anar a estimar-la,
que encara hi ha combat.
Companys, si coneixeu el cau de la sirena,
allà enmig de la mar,
jo l’aniria a veure,
però encara hi ha combat.
I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
si guanyem el combat.
Companys, si enyoreu les primaveres lliures,
amb vosaltres vull anar,
que per poder-les viure
jo me n’he fet soldat.
I si un trist atzar m’atura i caic a terra,
porteu tots els meus cants
i un ram de flors vermelles
a qui tant he estimat,
quan guanyem el combat.
Compañeros, si sabéis donde duerme la luna blanca
decidle que la quiero
pero que no puedo acercarme a amarla
porque aún hay combate.
Compañeros, si conocéis el canto de la sirena
allá en medio del mar,
yo me acercaría a buscarla
pero aún hay combate.
Y si un triste azar me detiene y doy en tierra
llevad todos mis cantos
y un ramo de flores rojas
a quien tanto he amado.
Compañeros, si buscáis las primaveras libres
con vosotros quiero ir
que para poder vivirlas
me hice soldado.
Y si un triste azar me detiene y doy en tierra
llevad todos mis cantos
y un ramo de flores rojas
a quien tanto he amado.
Cuando ganemos el combate.
(Portada del disco de aquel concierto mítico: Enero de 1976, en el Nou Camp)
Viendo cómo está España, cómo se lleva al juez Garzón al banquillo, cómo se enseñorea la extrema derecha, cómo el mundo de las finanzas se carga las conquistas sociales y le sale gratis… Viendo cómo todo invita al pesimismo, comparto la reflexión de Llach: aún hay combate.
Alberto Granados



