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GRANADA, SEGÚN LOS VIAJEROS DEL XIX


Estos días he estado revisando varios libros sobre la impresión que nuestra ciudad produjo en los viajeros, llamados románticos, que la visitaron. También he escaneado una gran cantidad de cuadros de los pintores que se ocuparon de nuestra ciudad a lo largo del XIX y el primer cuarto del XX, con lo que he creado una deliciosa carpeta de imágenes bastante inusuales, ya que los cuadros originales pertenecen a colecciones privadas. Reuniendo textos e imágenes, os ofrezco hoy este collage que nos descubre varis aspectos de nuestra Granada, esa Granada que, según Carlos Cano, “sólo tiene salida por las estrellas”.

 

(Henry Charles Brewer, “Vista de Granada desde la  Vega”, 1908)

 

(E. A. Rowe, “Patio de la Acequia”, 1900)

 

 

 

Alexandre Louis Joseph de Laborde (1773-1842) habla de nuestra  Vega, hoy tan castigada por el cemento:

“La Vega de Granada es la llanura más bella y más rica de Andalucía; forma un plano ligeramente inclinado de treinta leguas de circunferencia; bordeada al norte por montañas escarpadas, por todas las otras caras termina, sin embargo, por una sucesión progresiva de colinas que parecen elevarse las unas por encima de las otras y que ofrecen así un vasto y soberbio anfiteatro cuyo aspecto es encantador. Vides, moreras, olivos, naranjos y limoneros la cubren por todas partes y forman un espectáculo atrayente. El aire embalsamado expande un encanto delicioso.” (“Itinerarire descriptif de l’Espagne, et tableau elementaire des differents branches de l’administration et de l’industrie de ce royaume”, Paris, 1809).

((Reginald Barrat “Entrada a la sal de las dos hermanas”, 1898)

 

(E. A. Goodall, “Cuesta de los Chinos” hacia 1880)

 

 

 

 

Por su parte, Washington Irving (1783-1859), nos describe la impresión que le produjo nuestra ciudad cuando llegó a ella desde Sevilla:

“A lo lejos se columbraba la romántica Granada, con las bermejas torres de la Alhambra en lo alto, y más lejos, por encima, las cumbre nevadas de Sierra Nevada brillaban como si fueran de plata.” Por cierto, el escritor continúa contando como el guía los lleva a una posada con cuyo dueño exhibe una notable familiaridad. La peor posada de la ciudad, descubrirá Irving poco tiempo después. Es que eso de tratar bien a los turistas siempre se nos ha dado bien… El texto pertenece a sus ya clásicos “Cuentos de la Alhambra” (1829).

(Atribuido a H. Stanier, “Vista de la Alhambra y Sierra Nevada desde San Nicolás”)

(Gustavo Doré, “Las orillas del Darro”, 1862)

 

El británico George Borrow (1803-1881) visitó España entre 1835 y 1840 repartiendo ejemplares del Antiguo Testamento. A su regreso, escribe sobre los gitanos de Granada:

“Los encontré en gran número en Granada, que en Caló se denomina Meligrana. Los gitanos de Granada llevan, en general, una existencia verdaderamente desventurada. Esta excede con mucho en infortunio a  la de las tribus de Extremadura. Puede decirse que Granada es en sí la ciudad más pobre de España. La mayor parte de su población, que sobrepasa los sesenta mil habitantes, es pobre y pasa necesidad. Los gitanos participan de esa miseria general” (“The Zincali or an Account of the Gypsies in Spain”, Londres, 1841). Me llama la atención que ya, por entonces, estábamos a la cola en cuanto a la  situación económica. Parece, al fin y al cabo, que este destacar negativamente nos viene de antiguo y no necesariamente, como algunos pretenden, de las políticas de Zapatero.

(George Vivian, “Acera del Darro”, 1838)

 

(David Robert, “Granada a orillas del Genil”, 1835)

En el último texto, Augustus Hare nos ofrece una deliciosa estampa costumbrista sobre el centro de Granada, que a más de uno debe sonarle:

“Cansado de tanto monumento, el turista puede reposar ojos e imaginación en la hermosa Alameda, cerca de donde el Genil y el Darro se juntan. Allí, la aristocracia local, siempre concienzudamente entregada a no hacer nada, se reúne al anochecer si es verano y al atardecer si es invierno. Todas las damas van de mantilla y lucen abanicos; los caballeros van tan elegantemente ataviados  que el mismo Mr Poole debería recibir lecciones del excelente sastre de Granada. La parte más antigua de la Alameda, enmarcada entre filas de hermosos y vetustos árboles, y con fuentes en los extremos, se llama El Salón, puesto que allí se reúne la sociedad  y allí resuelve sus principales asuntos. Viene a ser una velada pública y al aire libre que se celebra regularmente; una Feria de las Vanidades en miniatura donde los padres pasean de un lado a otro a las hijas casaderas seguidas de sus admiradores…” (“Wanderings in Spain”, 1873).

(J. F. Lewis, “La Alhambra y Sierra Nevada desde el Peinador de la Reina”, 1834)

 

(Laborde, “Puerta principal de la Alhambra”, 1812)

 

Parece que el tiempo se paralizó, como el humo dormido de Miró, y que algunas de estas cosas recogidas hace ciento cincuenta años han pervivido hasta no hace mucho… Las trampas de la memoria.

Alberto Granados

FUENTES:

– Catálogo de la exposición “El Romántico errante”, Atarfe, 2007

-BERNAL RODRÍGUEZ, Manuel: “La Andalucía de los libros de viajes del siglo XIX (Antología)”, Sevilla, 1985

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4 comentarios el “GRANADA, SEGÚN LOS VIAJEROS DEL XIX

  1. Bonita incursión a/desde Granada. Yo no tengo el placer de conocerla, así que abro mi mente cada vez que escribes sobre ella e intento imaginar la magia de sus colores, el aroma de sus calles y el sonido de sus gentes. Gracias:)))))

  2. preciosas ilustraciones, en especial la de Doré. sabe alguien si Gustave Doré hizo mas ilustraciones sobre Granada?

    gracias

    Javier

  3. Javier, gracias por tu comentario. Realmente no sé si Doré hizo más grabados, pero puedes buscar en los enlaces de mi blog. Hay una serie llamada Temas granadinos, donde aparecen varios blogs muy documentados sobre la ciudad y su pasado. Ahí puedes averiguar. Son:

    Bruno Alcaraz

    Las tres Granadas

    Por las calles de Granada

    Granada en blanco y negro

    Espero que te sirva esta indicación.

    Un saludo,

    AG

  4. Conozco una pintura de Santiago Rusiñol, realizada en 1887 durante su primer viaje a Granada, representando la Vega granadina y que casa muy bien con la descripción de Laborde. No sé qué pueblo es el representado y no lo puedo pegar a este comentario pero si supiera su correo electrónico le enviaría la imagen.

    Un saludo

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