6 comentarios

EL EQUIPAJE DE LOS “SANITEX”


El progreso casi siempre acaba con lo autóctono, y de la misma forma que vemos aculturarse a pueblos indígenas de la región amazónica, también comprobamos que algo tan granaíno, como es la forma de preparar el equipaje veraniego, ha sido profundamente modificado por la implantación en toda la costa de mercadonas y otros supermercados franquiciados: otra trágica consecuencia de la globalización, que termina definitivamente con toda una concepción del veraneo en la cohta.

Cualquiera de nosotros recuerda lo que suponía la ardua tarea de cargar el coche en aquellos años sesenta/setenta. Y cuando digo coche, me refiero a aquellos seiscientos, ochocientoscincuentas, simcas y R-5s, que fueron el primer paso hacia la cosmopolitización del país, ya que aquellos viejos vehículos nos permitieron asomar las narices a lo que creíamos auténticos paraísos, tales como Torremolinos, Benidorm o Fuengirola… y entender que el mundo era diferente de lo que nos decía el NoDo.

(Imagen tomada de elabuelocebolleta.blogspot)

 

Recordemos: nuestro padre aparcaba el coche en la acera y toda la legión de hijos, junto a algún sobrino acoplado, empezábamos a bajar maletas, bolsas y paquetes que contenían la ropa y el calzado (en sus tres variantes posibles: de playa, de diario y de domingo, que había que ir a misa con decoro), los cubos, palas, sombrillas, tumbonas, gorras, libros (genéricamente llamados “novelas”), juguetes de los pequeños y balones parcheados para los mayores, bolsas de aseo, pañales, la bolsa de las medicinas, la caja de cervezas, la garrafa de aceite, los garrafones de agua de Granada (¡Es una tontería pagar agua embotellada, con lo buena que es la de la Sierra! –afirmaban rotundamente nuestras madres, imbuidas de un tierno sentido del ahorro), las gaseosas Sanitex, la pata del jamón, un montón de verdura y fruta y hasta la pequeña cazuela con un poco de “guisaíllo” de carne con tomate y pimientos que tanto le gusta al abuelo (¡No lo vamos a tirar, que no me lo han regalado!)…

(Imagen del blog desdelpelaillo.blogspot)

 

El maletero iba engullendo un volumen de equipaje, enseres y provisiones que nadie pudiera haber pensado que cabía en tan limitado espacio, pero tras mil cambios de emplazamiento, cada cosa encontraba su sitio, el coche partía por la vieja carretera de la cohta y la aventura daba comienzo. Yo creo que esa teoría de que el universo se expande la tomó Hawkins de una estampa costumbrista en la que se veía la carga de uno de nuestros coches de esa época.

La llegada al apartamento, alquilado por unos días, suponía hacer la maniobra a la inversa. Era el momento en que los tenderos locales descargaban toda su rabia hacia esa clase bajamente media que lo traíamos todo de Granada y no se gastaba un duro en los supermercados del pueblo costero. Esa rabia que nos valió el despectivo mote de “los Sanitex”, por la marca de gaseosa que también nos bajábamos desde la ciudad, para evitar los precios abusivos de los tenderos de la zona (¡Digo, que se creen estos que somos tontos o turistas millonarios!).

Hace mucho tiempo que todo eso cambió. Ahora casi todo el mundo tiene su apartamento en la cohta y ya no hay que acarrear muchas cosas, que ya están ubicadas todo el año. Por su parte, los coches, con aire acondicionado, tienen un amplísimo maletero, además de que en cada casa hay dos o tres coches, lo que implica mucha capacidad de cargar equipajes enormes… Y se puede hacer la compra por Internet y recibirla en el apartamento, que los mercadonas están para eso. Y la gaseosa Sanitex es sólo una vaga sombra en nuestra memoria… Pero eso sí: “el guisaíllo” de carne con tomate y pimientos (en un pulcro tupperware, es obvio) baja a la playa contra viento y marea, que es un sabor irrenunciable, como la magdalena de Proust.

Alberto Granados

Anuncios

6 comentarios el “EL EQUIPAJE DE LOS “SANITEX”

  1. Ainsssssss y que todo eso me lo haya yo perdido, con lo emocionante que parece!!!!. Mis primeras vacaciones fueron las de la luna de miel, allá por el 94, o sea, que no puedo si no que leer estas entradas y llenarme de imaginación para sonreir divertida ante la escena:)))))))

  2. No conocía la gaseosa Sanitex. El relato verídico no tiene desperdicio.
    Feliz verano, amigo!

  3. Hola, Alberto… devuelvo la visita y el cumplido. Tu blog es divertido, ameno e interesante, así que yo, también, te seguiré…
    Bxos.

  4. Queridas amigas Marfé y Glòria: ante todo, gracias por vuestra fidelidad. Parecéis las únicas sobrevivientes de un colapso universal. Y bienvenida, Alejandra. Acabo de leer varias entradas de tu inteligente blog.
    Lamentablemente, mi ordenador ha fallado y no arranca. Tenía en él varios artículos más de esta serie del veraneo, así como una reseña para una revista literaria: todo al garete, y no sé si para siempre….
    Tampoco es que se hayan perdido las obras completas de alguien importante, pero molesta. …
    Desde Calahonda, un abrazo.

    Alberto

  5. Llenar el maletero del 131, o sea, conseguir colocar todo el equipaje, anticipó ese juego llamado Tetris

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: