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Hermano, ¿me das diez centavos?


Durante el verano de 1976 estuvimos en Salamanca viendo a varias amigas que participaban en cursos de  verano de la prestigiosa Universidad. En medio de multitud de estudiantes extranjeros, asistimos a la proyección de la película “Brother, can you spare a dime?” (1975), del realizador Philippe Mora. Se trata de un montaje con materiales de la época de la Gran Depresión que siguió al crack del 29, trozos de noticiarios para los cines, con los que Mora consigue dar un sorprendente repaso al contraste entre el American way of life y la miseria que llevó miles de obreros parados a la cola de las comidas de beneficencia. El título de la película es el mismo de una canción de 1931, cuyo contenido os ofrezco en versión de Bing Crosby (no he encontrado la de la recientemente fallecida Abbey Lincoln).

 

La muerte de esta cantante y la situación económica me han traído a la memoria la canción y la película.

Una aclaración previa: la palabra inglesa “dime” designa la moneda de diez centavos de dólar.

 

 

 

“BROTHER, CAN YOU SPARE A DIME?”

They used to tell me

I was building a dream,

and so I followed the mob,

When there was earth to plow,

or guns to bear,

I was always there right on the job.

 

They used to tell me

I was building a dream,

with peace and glory ahead,

Why should I be

standing in line,

just waiting for bread?

 

Once I built a railroad,

I made it run,

made it race against time.

Once I built a railroad;

now it’s done.

Brother, can you spare a dime?

 

Once I built a tower,

up to the sun,

brick, and rivet, and lime;

Once I built a tower,

now it’s done.

Brother, can you spare a dime?

 

Once in khaki suits,

gee we looked swell,

Full of that Yankee Doodly Dum,

Half a million boots

went slogging through Hell,

And I was the kid with the drum!

 

Say, don’t you remember,

they called me Al;

it was Al all the time.

Why don’t you remember,

I’m your pal?

Buddy, can you spare a dime?

 

 

 

 

 

HERMANO, ¿ME DAS DIEZ CENTAVOS? 

 

 

 

Solían decirme

Que yo estaba construyendo un sueño

Así que yo seguí al pueblo

Mientras quedó tierra que arar

O fusiles que cargar:

siempre estaba en mi puesto.

 

Solían decirme

Que yo estaba construyendo un sueño

Que nos llevaba a la paz y a la gloria.

¿Por qué tengo que estar

De pie en la cola

A la espera de un mendrugo de pan?

 

En una ocasión construí un ferrocarril,

Lo hice funcionar,

Lo hice correr contra el tiempo.

En una ocasión construí un ferrocarril.

Ahora ya está hecho.

Hermano, ¿me das diez centavos?

 

En una ocasión levanté una torre

Que se elevaba hacia el sol:

Ladrillo y remaches y cal.

En una ocasión levanté una torre.

Ahora ya está hecha.

Hermano, ¿me das diez centavos?

 

En una ocasión, con los trajes caki,

Oye, parecíamos estupendos,

llenos de ese viejo Yankee Doodly Dum (1)

y medio millón de botas

caminábamos a través del infierno

y yo era el chaval del tambor.

 

Dime, ¿no te acuerdas?

Me llamaban Al;

En todo momento, Al.

¿Por qué no te acuerdas

De que soy tu colega?

Hermano, ¿me das diez centavos?

 

 

 (1) Yankee Doodly Dum ( o Yankee Doodley Doo) es una vieja canción de los tiempos de la Guerra de Secesión que se reía de la fatuidad de un personaje.

 

Alberto Granados

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5 comentarios el “Hermano, ¿me das diez centavos?

  1. Me ha gustado ver la letra escrita y poder comprender la canción. Tenemos tendencia a mirar las “catastrofes” a grosso modo y se nos olvidan los daños colaterales de aquellos que no se oyen; hoy los he oido, gracias Alberto.

  2. Es curioso. Aquí hemos hablado de Leuros, por ejemplo. Pero no habíamos bautizado a la moneda fraccionaria de moneda de la posmodernidad. Antes era habitual ver propinas dejadas en la barra de los bares, con todo lo que bajara de los 50 cm. Ahora las carteras rebosan de moneditas. Ni los 5 céntimos perdonamos.

  3. Kape, siempre atenta. Celebro que te guste.

    Jsús, que me alegro de verte por aquí. Que yo recuerde, tuvimos algún nombre de moneads fraccionarias: ochavo (octavo) dio nuestro “chavico”; real, fue otra fracción.

    Saludos

  4. A lo mejor te sale algún polemista (de esos que no se equivocan nunca y con los que te enzarzas en discusiones bizantinas) y te dice que la culpa de aquello la “tienen” los socialistas.

    Salud(os)

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