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El caso Gelman


El 23 de diciembre de 1998 el semanario Brecha, de Montevideo, publicaba esta carta del poeta argentino Juan Gelman a su desconocido nieto, el supuesto hijo que esperaban su propio hijo, Marcelo Ariel Gelman, de 20 años, y su nuera María Claudia Iruretagoyena, de 19 y embarazada de siete meses, cuando fueron secuestrados el 24 de agosto de 1976, junto a la otra hija del poeta, Nora Eva, de 19.

Gelman llegó a saber, a través de las gestiones mediadoras de la jerarquía católica, que su nuera, oficialmente desaparecida, había dado a luz durante su encierro, aunque no se sabía ni dónde, ni el sexo de la criatura.

También se enteró de que sus hijos y su nuera habían sido trasladados a Uruguay en una maniobra del llamado Plan Cóndor, por el que las distintas dictaduras latinoamericanas se apoyaban logísticamente. Ello dio lugar a un virulento cruce de acusaciones entre el poeta argentino y el presidente uruguayo Julio María Sanguinetti. Gentes como Günter Grass, Joan Manuel Serrat, Saramago o Darío Fo apoyaron en sus tribulaciones al poeta, quien finalmente se enteró de que tenía una nieta llamada Andrea, con la que, finalmente, se encontró, tras verificarse las pruebas biológicas.

(Juan Gelman y su nieta, la falsa Andrea. Imagen tomada de elargentino.com)

La carta, impresionante, dice así:

Dentro de seis meses cumplirás 19 años. Habrás nacido algún día de octubre de 1976 en un campo de concentración. Poco antes o poco después de tu nacimiento, el mismo mes y año, asesinaron a tu padre de un tiro en la nuca disparado a menos de medio metro de distancia. El estaba inerme y lo asesinó un comando militar, tal vez el mismo que lo secuestró con tu madre el 24 de agosto en Buenos Aires y los llevó al campo de concentración Automotores Orletti que funcionaba en pleno Floresta y los militares habían bautizado “el Jardín”. Tu padre se llamaba Marcelo. Tu madre, Claudia. Los dos tenían 20 años y vos, siete meses en el vientre materno cuando eso ocurrió. A ella la trasladaron -y a vos con ella- cuando estuvo a punto de parir. Debe haber dado a luz solita, bajo la mirada de algún médico cómplice de la dictadura militar. Te sacaron entonces de su lado y fuiste a parar -así era casi siempre- a manos de una pareja estéril de marido militar o policía, o juez, o periodista amigo de policía o militar. Había entonces una lista de espera siniestra para cada campo de concentración: los anotados esperaban quedarse con el hijo robado a las prisioneras que parían y, con alguna excepción, eran asesinadas inmediatamente después. Han pasado 12 años desde que los militares dejaron el gobierno y nada se sabe de tu madre. En cambio, en un tambor de grasa de 200 litros que los militares rellenaron con cemento y arena y arrojaron al Río San Fernando, se encontraron los restos de tu padre 13 años después. Está enterrado en La Tablada. Al menos hay con él esa certeza.

Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste. Me lo aseguró el padre Fiorello Cavalli, de la Secretaría de Estado del Vaticano, en febrero de 1978. Desde entonces me pregunto cuál ha sido tu destino. Me asaltan ideas contrarias. Por un lado, siempre me repugna la posibilidad de que llamaras “papá” a un militar o policía ladrón de vos, o a un amigo de los asesinos de tus padres. Por otro lado, siempre quise que, cualquiera hubiese sido el hogar al que fuiste a parar, te criaran y educaran bien y te quisieran mucho. Sin embargo, nunca dejé de pensar que, aún así, algún agujero o falla tenía que haber en el amor que te tuvieran, no tanto porque tus padres de hoy no son los biológicos -como se dice-, sino por el hecho de que alguna conciencia tendrán ellos de tu historia y de cómo se apoderaron de tu historia y la falsificaron. Imagino que te han mentido mucho.

(Nuera e hijo de Gelman. Imagen tomada de desconvencida.blogspot)

 

También pensé todos estos años en qué hacer si te encontraba: si arrancarte del hogar que tenías o hablar con tus padres adoptivos para establecer un acuerdo que me permitiera verte y acompañarte, siempre sobre la base de que supieras vos quién eras y de dónde venías. El dilema se reiteraba cada vez -y fueron varias- que asomaba la posibilidad de que las Abuelas de Plaza de Mayo te hubieran encontrado. Se reiteraba de manera diferente, según tu edad en cada momento. Me preocupaba que fueras demasiado chico o chica -por ser suficientemente chico o chica- para entender lo que había pasado. Para entender lo que había pasado. Para entender por qué no eran tus padres los que creías tus padres y a lo mejor querías como a padres. Me preocupaba que padecieras así una doble herida, una suerte de hachazo en el tejido de tu subjetividad en formación. Pero ahora sos grande. Podés enterarte de quién sos y decidir después qué hacer con lo que fuiste. Ahí están las Abuelas y su banco de datos sanguíneos que permiten determinar con precisión científica el origen de hijos de desaparecidos. Tu origen.

Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.

Los sueños de Marcelo y Claudia no se han cumplido todavía. Menos vos, que naciste y estás quién sabe dónde ni con quién. Tal vez tengas los ojos verdegrises de mi hijo o los ojos color castaño de su mujer, que poseían un brillo especial y tierno y pícaro. Quién sabe como serás si sos varón. Quién sabe cómo serás si sos mujer. A lo mejor podés salir de ese misterio para entrar en otro: el del encuentro con un abuelo que te espera.

12 de abril de 1995

PD. Automotores Orletti, como es notorio ya, fue centro de la Operación Cóndor en la Argentina. Allí hubo tráfico de embarazadas y de niños secuestrados entre las fuerzas de seguridad de las dictaduras militares del cono sur. Allí operaron represores uruguayos. Mi nieta o nieto, ¿nació en algún centro clandestino de detención del Uruguay?

5 de diciembre de 1998

Hoy traigo este desgarrador texto, que conecta con el descubrimiento de cientos de casos de venta de niños en nuestro país. Tal vez la experiencia del poeta nos sirva para entender nuestra propia realidad.

 Alberto Granados

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11 comentarios el “El caso Gelman

  1. aqui, terminada la guerra, la mujer viuda de rojo y con bebe si queria conservarlo tenia que esconderse o irse… te lo aseguro.

  2. Desgarradora carta, mucho más para los españoles por la razón que todos sabemos: aquí durante la dictadura fascista del general Franco -el hombre que hasta ahora ha asesinado a más españoles-, ocurrieron miles y miles de casos parecidos. Sin embargo hay una diferencia entre lo ocurrido en la Argentina y España: allí se ha hecho justicia; aquí aún estamos esperando que se haga. El único juez que intentó mover los crímenes del régimen, Garzón, ha sido perseguido hasta límites inconcebibles en un país democrático. Enhorabuena a mi amigo Alberto Granados por traernos a la memoria estas cosas. ¡Que el mundo sepa lo que fueron esos regímes de pavor y deshonor!.-F. Gil Craviotto

  3. Ya te conté, Alberto, como mi abuela al quedarse viuda tuvo que buscarse a otro hombre para ser protegida, ella misma y el hijo fruto de su matrimonio, así que esta entrada me sabe a recuerdos propios pese a que no puedo ni imaginarme estar en esas pieles.
    Me gustan tus entradas denuncias, son valientes y tiernas al mismo tiempo. Una vez más gracias por compartirlas con nosotros:)

  4. Me sumo (a mis predecesores en el comentario) y sigo:

    http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_video2.php&wid=75&p=Juan Gelman&t=el 24 de agosto de 1976…&o=Federico Bonasso

  5. Alejandra, en las últimas semanas, casos parecidos han ido apareciendo en prnesa. Unas monjitas de cierta clínica han trapicheado con bebés ajenos como si se tratara de un siniestro top manta. Estos casoas hay que airearlos. Por desgarradores e inhumanos.

    Foces, Francisco y Kape: ambos me habíais contado ya casos así. Se ve que el tema no es nuevo. Tal vez la vlentía de Gelman fue enfrentarse a Sanguinetti.

    Miguel, tu Suma y sigue sonoro es perfecto. Y escalofriante.

    Gracias a todos.

  6. Sí, Alberto. Se trata de casos flagrantes. El texto de Gelman es sobrecogedor. En su día -ya no lo recuerdo- le dediqué un post al gran poeta cuya resistencia es inexplicable. Por suerte, como tal vez sepáis, Gelman recuperó a la niña, era una niña y estaba con él y su mujer cuando le fue entregado al argentino el Cervantes.
    Gracias Alberto. Siempre certero.

  7. En el Uruguay sabemos perfectamente quienes fueron los autores materiales del brutal crimen de María Claudia. Y como no podía ser de otra forma, todos los uruguayos los repudiamos.
    Pero existe un individuo, un SER DESPRECIABLE, que no solamente fue cómplice en aquellos años de estos militares torturadores y criminales, sino también quien con sus mentiras sostenidas al mundo con el mayor cinismo, TORTURÓ durante años a un sufriente abuelo y a cientos de madres y familiares de desaparecidos.
    Y ese abominabe ser que estimo innecesario nombrar (lo haré para que no consideren que por temor lo callo), es JULIO MARÍA SANGUINETTI, hoy sigue paseando por el mundo, impune y sonriente, dando conferencias en las cuales con su reconcentrado cinismo le habla al mundo de los valores morales, de democracia, de ética en la política, etc., etc..
    Si algún lector de este prestigioso Blog de Alberto Granados desea tener más información sobre la vida y obra (destructiva) de nuestro ex presidente (“Campeón de la Impunidad” como siempre lo catalogó Adolfo Perez Esquivel) pueden buscar mis notas (hay más de 80) en el semanario digital http://www.bppcolor.info
    En esta semana aún está en tapa “Feliz cumpleaños ´señor´ Julio María Sanguinetti”. En ella encontrarán parte de la historia de este amoral.
    Gracias

  8. Glória, no recordaba el detalle que mencionas de la presencia de la chica en el acto del Cervantes, pero es cierto. Gracias, como siempre.

    Miguel, he leído su artículo, valiente y comprometido, que comparto al cien por cien. Sólo una precisión: este blog no es un prestigioso blog, sino uno más, modesto, reducido e intimista y sólo cuenta con un exiguo número de seguidores, suscriptores y/o comentaristas. Tal vez me confunda con mi homónimo Alberto Granados, en blogspot.com, periodista de la SER que se dedica a escribir sobre sucesos paranormales, que es lo que da prestigio. En cualquier caso, gracias y siéntase en su casa. Si me permite, creo que lo mejor son los relatos. Un abrazo desde GRanada.

  9. […] sólo unos días me ocupé de la dramática desaparición de los hijos, nuera y nieto (después se supo que era nieta) del poeta argentino Juan Gelman, a manos de los militares […]

  10. […] periodista, Miguel M. Liard, se hizo eco desde Uruguay de una entrada mía sobre el caso del poeta Juan Gelman y la desaparición de su hijo, su nuera y la nieta a manos de la dictadura […]

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