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Regeneración de la política


Leo en el último número de 7 Días Granada (p. 3) un artículo cuya cabecera dice: “La confrontación política genera desconfianza, irritación y aburrimiento”. En el cuerpo de la noticia se señala un distanciamiento progresivo entre la ciudadanía y la clase política, que aparece marcada negativamente para más del 61% de los encuestados. Al describir este hecho, los encuestados lo definen como desconfianza (42%),  irritación (19,50%) o aburrimiento (10,30%), lo que preocupa a Carmen Ortega, la directora del CADPEA (Centro de Documentación Política y Electoral de Andalucía), que sintetiza el artículo diciendo que “los ciudadanos rechazan la forma de hacer política caracterizada por el enfrentamiento y la confrontación constante”. Viene a ser lo que la otra tarde nos dijo un joven a dos militantes que íbamos informando sobre nuestro candidato: que no pensaba votar a nadie, pues las dos tendencias políticas parecían no ocuparse de los problemas de la gente, sino andar enzarzados en una permanente gresca.

Tengo la sensación de que esta situación la he vivido hace veinticinco o treinta años. Tras la muerte de Franco, nuestro país vivía una auténtica efervescencia política que nos tuvo encandilados, pendientes de la transición que surgía ante nuestros ojos y que dio lugar a dos corrientes fundamentales: los que partían de la idea de que nada que viniera de la dictadura podía llegar a buen término (rupturistas) y los que creían que era posible superar al franquismo construyendo una democracia que ya venía impuesta en ciertos puntos (monarquía, como forma de estado y Juan Carlos I, como cabeza visible de esa monarquía) desde la propia estructura franquista. Venció (visto lo de Garzón, hoy me cuestiono si fue lo correcto) esta segunda corriente, la reformista, y en pocos años teníamos un régimen democrático de partidos políticos pluralistas, de instituciones normalizadas y demócratas “de toda la vida”.

La izquierda se adaptó a los nuevos tiempos renunciando a muchos de sus dogmas hasta convertirse en algo irreconocible: entre Enrico Berlinguer y Santiago Carrillo, los partidos comunistas europeos renunciaron al marxismo y a la dictadura del proletariado, adaptándose con ello a lo que Carrillo definió como eurocomunismo, una nueva visión más próxima a las democracias occidentales que a la política estatal de la antigua Unión Soviética. El PSOE también renunció al marxismo y todos los partidos tendieron hacia la derecha.

Esta izquierda descafeinada que quedó no convenció a mucha gente, que vio una reforma corta en las expectativas sembradas durante tantos años de dictadura. Y la ilusión se desvaneció, como si se tratara de un globo que repentinamente estalla. A este proceso se le llamó “desencanto” y abrió una importante brecha entre ciudadanía y partidos, un campo abonado a la abstención, que siempre ha beneficiado a la derecha, disciplinada y votante irreductible, siquiera sea por los consejos de sus directores espirituales, que hacen siempre su labor ideológica, revestida de conciencia, en los confesionarios.

Ese desencanto de un sector de la población se ha ido acrecentando con los niveles de crispación actuales y el electorado se muestra harto, como indica la encuesta del CADPEA. ¿Qué hacer? Si somos animales políticos, si es cierto que todo lo que se hace (apoyando o censurando) queda revestido de acción política, no podemos desentendernos de la “cosa pública” ni considerar a la clase política algo ajeno a nosotros.  En todo caso, habrá que luchar (tal vez, venciendo escrúpulos y metiéndose de lleno en la militancia) por regenerar la política haciendo ver a los cuadros de los partidos que el camino elegido no satisface a nadie.

He aquí algunas reflexines que todos los partidos deberían ir considerando en la práctica diaria para resultar más creíbles, más directos y más honestos:

1 No apoyar, bajo ningún concepto, los casos de corrupción por parte de sus miembros o cargos. Si hace falta, los órganos de los partidos deben ser los primeros en poner ante la fiscalía los desvíos de los miembros descarriados. La ciudadanía sintonizaría inmediatamente con medidas así, en vez de ver la tristísima defensa cerrada de los sinvergüenzas.

2 No aceptar nunca el soporte de los tránsfugas venales. Un político que tenga dignidad, no puede ser hoy de izquierdas y mañana de derechas (o al revés), salvo que prime el oportunismo. Evidentemente, ningún partido debería acoger tránsfugas, ni obtener responsabilidades políticas con el apoyo de estos “elementos”.

(Imagen tomada de memoriahistorica.revoluciondigital.es)

 

3 Los partidos deberían pensar mucho lo que hacen o dicen, antes de caer en contradicciones gloriosas, que dicen lo opuesto en dos puntos geográficos distintos y dejan pasmados incluso a los propios militantes.

4 Los políticos deberían entender que la política es un servicio al público y nunca un trampolín personal para sus ambiciones. Siempre se ha dicho que el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe absolutamente, pero habría que desmentir y desmontar tal aserto con la práctica honrada de cada día.

5 La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero, decía Machado. La clase política debería reconocer los méritos o deméritos de los oponentes con toda honestidad y objetividad. Más que nada porque luego se ve el plumero.  Igualmente, los partidos políticos deberían abandonar para siempre la práctica ruin de los ataques basados en la mentira, en la acusación falsa, en la siembra de sospechas infundadas. También sería bueno ver a los partidos exigiendo la verdad a los medios que exageran  o falsean la noticia sistemáticamente.

6 Los pactos que otorgan alcaldías, gobiernos autonómicos o cualquier otro cargo, son buenos o malos (esto es opinable), pero siempre en función de una convicción ético-política, nunca en función del posible beneficio o perjuicio que le sobrevenga a mi partido a consecuencia de un pacto. No se puede censurar en Andalucía lo que hago en el País Vasco (por ejemplo).

7 El político que llegue a un cargo, se supone que en función de su valía, debe saber subir, pero también bajar y difuminarse con modestia y humildad. Su experiencia seguirá siendo positiva para su partido, pero deberá comprender que los tiempos cambian también para él/ella y no conviene eternizarse en la poltrona, porque genera desconfianza y hartazgo.

8 La acción política del partido de gobierno y la de la oposición deberían ir encaminadas a buscar acuerdos, más que confrontación. Odio especialmente la confrontación victimista, esa que le echa siempre la culpa al otro partido para ocultar la propia ineficacia. En ningún caso recurrirá gratuitamente a órganos jurídicos de alto calado, diseñados para usarse sólo en caso excepcionales.

(El Tribunal Constitucional, en una imagen tomada de noesmadridparaviejos.blogspot.com)

 

9 El político debe estar pendiente del electorado sólo los trescientos sesenta y cinco días del año, en vez de durante las campañas electorales.

10 El electorado, se dice, siempre lleva razón (yo no lo tengo tan claro, que la masa amorfa es impredecible: véase la elección de Hitler). En cualquier caso, si no lleva toda la razón, no es absolutamente tonto y percibe las contradicciones, los engaños, las expectativas fallidas, las ilusiones traicionadas, los abusos, la mentira…

Creo que cualquier que lea esta entrada estará de acuerdo conmigo. Lo que hace falta es que la clase política siga este decálogo y recupere la ilusión del electorado. La ciudadanía se lo merece. La propia política, también.

Alberto Granados

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14 comentarios el “Regeneración de la política

  1. Nada que objetar: Perfecto. En todo caso, y parafraseando otros decálogos, estos diez mandamientos se encierran en dos: Amar la honestidad sobre todas las cosas y predicar con el ejemplo.

  2. Tu post coincide en el tiempo con los discursos de Rodriguez Zapatero de ayer y hoy. Y si los lees con cuidado puedes encontrar respuestas. La arenga del “todo por España” que suena añeja y la aprobación de todos los asistentes… más respuestas.

    Este partido esta mollar para quitarle de sus siglas (como ya se intento con Gonzalez…) la O de obrero. Y apretando y con “la aprobacion de los asistentes” la S de socialista. Le dejamos como Partido Español y despues, en vez de cantar la Internacional con el puño en alto, gritamos aquello de !!! Santiago y cierra España !!! con la opcion de brazo en alto y mano abierta.

    Seguiré pero tengo que salir.

    Un abrazo.

  3. Inteligente comentario sobre políica que, si unos y otros lo siguieran, sería muy provechoso para todos. Se me ocurre añadir a este comentario algunas ideas propias. Lo primero sobre la cacareada transición. Si se mira la prensa de aquellos años parece que fue un modelo a seguir para pasar de toda dictadura a una democracia. La realidad es muy ditinta. Baste un sólo detalle: todavía quedan impunes todos los crímenes de la dictadura y el único juez que ha osado perseguirlos ha terminado víctima de su atrevimiento. Otro punto que se me ocurre tocar: una gran parte del populacho ama al corrupto, que lo considera listo y osado y, aún a sabiendas de lo que es, lo vota. Caso Berlusconi, etc. etc. Lo cual indica que no siempre la mayoría acierta. Se me quedan otras cosas en el tintero. Saludos.-F.G.C.

  4. y sigo…..

    Yo soy fervoroso creyente del voto. Dices que los amorfos pueden equivocarse, puede ser pero ten en cuenta que Hitler en su campaña electoral no era muy diferente a otros y el gobierno de SUS PRIMEROS AÑOS fue beneficioso para su pais y sus maneras no eran muy diferentes a las de otros mandatarios europeos.. Pero despues vino la locura.

    Si miras a nuestro ombligo y obviando a Suarez y Calvo Sotelo, los siguientes presidentes no se han ido en olor de multitudes y el actual va camino… por unas u otras coas, fracasados. Teniendo en cuenta que todos son “buenos” en los primeros años se deberian decidir mandatos mas cortos, 2 o 3 años como mucho.

    Pero el saneamiento y estoy de acuerdo contigo, no se hace por decreto ley, ya hay leyes que lo impiden, tardias eso si… las corruptelas y desviaciones se impiden desde dentro de los partidos, por la militancia, información, debate, decisiones…

    El problema aparece cuando la militancia esta compuesta en su mayoria de miembros con mando y funcionarios dependientes. Entonces aparecen las “aprobaciones de los asistentes” y se da una imagen (como dice un amigo en el Face) de SECTA (yo le digo Club)

    En el Partido Socialista Obrero Español deberia haber mayoria de militantes obreros de “la empresa privada”… Te advierto que en mis tiempos no era facil encontrarlos…

  5. Miguel, has resumido el decálogo con un airecillo jesuítico, pero llevas razón en la síntesis.

    Francisco, es cierto euq la transición perfecta fue vendernos humo. La prueba está en que un grupo y un sindicato fascistoides ponen en problemas a Garzón y que el franquismo sigue ostentando un vergonzante monumento a José Antonio en Bibataubín… Todo fue una patética madeja de cabos sueltos.

    Foces, te veo incluso más pesimista que yo. Supongo que iremos saliendo a flote. Lo espero y no sabes en qué medidad.

    Abrazos,

  6. Rigo, ya te dije que en militancia politica de base no soy ni optimista ni pesimista y ahora que soy mayor menos… Soy muy realista, demasiado quizas.

  7. Hay por otras redes frases clarisimas… “esto no es así” me gusta. Y no pasa nada si quedamos demasiado fuera… años y años hemos estado asi pero el partido se ha mantenido solido. Y vivo… Y posiblemente saneado… Los que ¿ como les decian en el frankismo ?… si, “los que viven del cordero” lo tendran mal salvo que tengan meritos propios y los que estan “sin animo de lucro” tendran mucho trabajo. Ya paso antes….

    No obstante, unas medidas economicas socialistas podrían,.. fijaté, caigo en el optimismo… podrian, en un año… recuperar lo perdido. Habria que añadir algun cese y la desaparicion de algun Ministerio payaso…

    Pero atacando al poco empleo que hay (que es sumergido ya que en la superficie no existiria…) o acordando cosas autonomicas con la derecha, asi no… asi? al pozo ese del crujir de dientes, o sea, al carajo.

  8. Foces, llevas mucha razón en una cosa: no se trata de mantener el poder a toda costa sino de hacer una política capaz de beneficiar a la sociedad y especialmente a los mas desfavorecios.
    Sabes que estuve años y años sin querer afiliarme. Por defender mi independencia y poder decir lo que me diera la gana. Sin embargo hace cuatro años di el paso y tú sabe muy bien por qué: la derecha nos comía. Ahora nos estamos comiendo nosotros mismos. Por eso creo que ahora hace falta, más que nunca, lo que cada uno pueda hacer, menos lamentarse. “Aquí se viene llorao”.

  9. Si querido Alberto. Hay que … que? apoyar lo inapoyable? hacerse un UNO con el leader?… Solo desde dentro, organizados, informados, se le puede dar el giro a la izquierda y si se fracasa, pues acuerdate del marinero aquel, sus barcos y sus honras.

    Primero con aquel Pacto de la Moncloa (los que lo vivimos… cuantos sapos y culebras nos tragamos..) que ha recordado ZP el otro dia, claro que no ha recordado todo el pacto… despues los sobresaltos naturales que da la vida politica, aquel 23F (como huian !!! ) los “catetos” la vin!!! con los catetos y ya, para mas machaque los renovadores y los guerristas…

    Sin reir ni llorar… que hacemos ? repito, apoyamos lo inapoyable ? Y en ese plan pero mas domestico, apoyas la abstencion del grupo municipal en el tema “escultor” o hubieras visto mejor el NO… ?

    Y en el tema de la baja participación militante en la aprobacion de la lista municipal ? Que significa ? Una profecia ?

    Yo ya lo he dicho, critico y protesto… desde fuera que dentro no veo yo el espacio… pero siempre votare al PSOE.

  10. querido amigo, es verdad, no son mis tiempos y asi me lo acaba de decir “cariñosamente” una persona que respeto. y por eso de he despedido del Foro del Facebook y de los blogs que emitan post politicos.

    la sabiduria del consejo ha sido tan convincente que “mejor me callo”

    un fuerte abrazo compañero.

  11. Foces, te quiero volver a ver en Facebook ya. Si entre nosotros coartamos libertades, es que vamos apañados.
    Un abrazo y que te dure poco el mosqueo, que ya te he visto otros antes…

  12. […] que el lunes sería un magnífico momento para exigir un cambio en la ley electoral, la regeneración de la política, transformacines sociales, políticas empresariales razonables, reparto más equitativo de la […]

  13. […] La sección “Lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo” es, como la canción de Aute, muy crítica con las coordenadas de nuestra sociedad y me ha permitido comentar sobre el libro “Indignaos” y las acampadas del 15M, la violencia y el asesinato machistas, el lamentable estado de suciedad de nuestra ciudad, la para mí incomprensible pasión irracional por el fútbol, la Memoria Histórica… Una entrada sobre la gratuidad de los libros de texto en Andalucía es, después de el mencionado relato “Guernica”, la entrada más visitada. En cambio, para mí, la mejor es una que titulé “Regeneración de la política”. […]

  14. […] que está haciendo aguas por todos lados. En enero, escribí una entrada que me sigue gustando: Regeneración de la política, una reflexión sobre la figura del político convertido en lo contrario de lo que debe ser. A […]

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