3 comentarios

Campaña cero


Repasando mi antiguo blog, me llegan aires de la anterior campaña electoral de las municipales de 2007, cuando el alcalde se enfrentó a nuestro candidato, Javier Torres Vela, y ganó su segundo mandato. Por entonces, la economía iba bien, las políticas sociales de Zapatero estaban empezando a desarrollarse y Rajoy anunciaba cada día un nuevo apocalipsis que se amplificaba en la COPE, La Razón, ABC y otros medios digitales. Fue una campaña “ruda y dura”, en palabras del que fue Presidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín.

En aquella campaña municipal, nuestro actual alcalde (¿debo decir el alcalde de nuestros pecados?), José Torres Hurtado, iba y venía inaugurando precipitadamente plazas, avenidas, parkings, rotondas, mobiliario urbano, etc. que no estaban siquiera terminados. Tal actividad hizo que yo le escribiera este soneto, hecho al modo de Quevedo:

Podrás inaugurar todos los días

Inacabadas obras que, a otro día,

Se llenan de operarios, ¡qué alegría!

De Villarejo a la mismísima Gran Vía,

Parkings, placetas, túneles y vías

Se impregnan de tu burda ideología:

Cemento y más cemento. Se diría,

Que pa’ amargar a la ciudadanía.

Con Nino a tu costado, foto a foto,

vas de inaugurador como una moto.

Granada, toda zanjas, vallados y cascote,

barro, charcos y polvo hasta el cogote.

Tus obras mal sabor nos han dejado.

Polvo serán, mas polvo inaugurado.

Este año no podré meterme con él, ya que resulta muy chocante la campaña cero que está llevando a cabo: la más absoluta ausencia de beligerancia, el silencio de cementerio que su coordinador de no-campaña y Concejal de Cultura, el Sr. García Montero, le está imprimiendo a la precampaña, como si las elecciones no supusieran un mínimo riesgo para el PP, que cuenta con ganarlas sin despeinarse, aprovechando el descrédito que la crisis económica le ha endosado al gobierno del PSOE, confundiendo interesadamente el debate local con el nacional o autonómico.

(Paco Cuenca, candidato socialista: la esperanza.

Imagen tomada de ideal punto es)

 

Mientras Paco Cuenca se multiplica en actos y foros ciudadanos, conecta con colectivos, pregunta a la ciudadanía y adquiere compromisos, Pepe Torres permanece enrocado y mudo, esperando que los socialistas pierdan y tapen con su bajo momento de popularidad la propia impopularidad que él está acumulando ante la inanidad política con que nos aburre.

Porque Granada se va desmoronando en manos de esta corporación, que ha dejado las arcas municipales entrampadas, con un buen número de proveedores sin cobrar, a riesgo de cerrar la empresa, aunque eso sí, se gastó casi mil millones de pesetas en TG7, una cadena de televisión municipal hecha a mayor gloria suya y de los suyos.

(Nuestro “arcarde”, José Torres Hurtado.

Imagen tomada de ideal punto es)

 

Ya he señalado más de una vez que la esencia del “pepetorrismo” consiste en buscarse un enemigo que cargue con su propio letargo político (normalmente, la Junta de Andalucía o el gobierno central, a los que se le echan culpas de todo, incluso cosas que son estrictamente municipales), amén de subir impuestos, soslayar, si no obstaculizar claramente, todo cuanto pueda suponer una mejora de la vida de la ciudadanía granadina (metro, Campus de la Salud, pequeño comercio, Patronato de Escuelas Infantiles, Palacio de Congresos, convenio con las compañías aéreas de bajo coste, Parque de las Ciencias, Orquesta Ciudad de Granada, duplicación de la presencia granadina en FITUR, etc.), elementos todos que, por llevar sello socialista, merecen ser laminados, en una ceguera política y partidista casi suicida. Mientras tanto, la corporación que él preside mantiene el monumento a José Antonio y quita de la tapia del cementerio la placa en memoria de los fusilados por el franquismo.

(Monumento al fascismo en pleno centro. Foto propia)

 

A cambio, sabe tocar la tecla demagógica y hablar del Fandi, sonreír al hablar de la cantante Rosa, charlar con los del casting de las zarzuelas y montar bailes para jubilados en las plazas, todas ellas actividades muy meritorias, si antes se hubiera atendido al cien por cien el meollo municipal de una ciudad como la nuestra.

Posiblemente, el paradigma más claro del fracaso pepetorrista sea el estado de la Ordenanza Municipal sobre la Convivencia, que ya lleva año y medio en vigor y que es un claro ejemplo de lo que significa la frase hecha “papel mojado”, ya que la inmensa mayor parte de los mil puntillosos aspectos que regulaba no se cumple: músicos callejeros de dudosa calidad pasan el platillo cada cien metros; fachadas nobles están llenas de grafitis y, peor aún, de placas publicitarias sin ningún respeto por la estética; la suciedad se enseñorea en nuestras calles, más pestilentes y sucias que nunca; los animales sueltos y sin chip ni control sanitario campan por la ciudad a su anchas; las salidas de humos no cumplen normativas, etc. Por otra parte, los servicios sociales se desintegran (eso sí: le echan la culpa de su ineficacia manirrota a Griñán y a Zapatero); las grandes pasiones del público, el Granada CF y el Granada CB, no han conseguido subvenciones y la política municipal de deportes es un caos; como lo es el transporte público, pese a ser el más caro de España; los barrios no conocen el menor detalle municipal, como si fueran suburbios de otra ciudad distinta (aunque se hace una obra tan innecesaria como costosa en Mesones, ¿tal vez para que determinado concejal pudiera poner sus palcos de semana santa, negociete que se le desmontó por usar información privilegiada?)… Con tantas cosas en contra suya, el pepetorrismo permanece callado, no beligerante, sin ganas de que alguien les lleve la contraria en nada, pues creen tener un importante activo en el descontento que Rodríguez Zapatero está concitando. Quieren que ese sea el debate, en vez del estado (lamentable) de nuestra ciudad y que la alcaldía se la den los abstencionistas de voto tradicionalmente socialista.

(Torres Hurtado en tamaño proporcional a su ineficacia.

 Imagen tomada del blog lorealinvisible, en blogspot)

 

El problema es que la ciudad no puede seguir así, que Granada ha retrocedido con esta gente muchos años, al tiempo que ha hipotecado sus arcas para mucho tiempo. Y encima se oye que tiene previsto dejar el cargo tras las elecciones, dejándole la alcaldía, en caso de revalidarla, a Sebastián Pérez. De ser cierto este extremo, eso ya sería volver al jurásico. Para pensárselo: yo me meto en mi exilio interior y no salgo ni para la procesión de la Vihen de las Angustias.

Alberto Granados

Anuncios

3 comentarios el “Campaña cero

  1. hermoso post. quizas el Pepe Torres, ahorra esfuerzos sabiendo que “el descontento que concita Rodriguez Zapatero” le da la campaña hecha.

    y que la “gente” no es tonta.

  2. Alberto magnifico el articulo entodas sus partes lastima que esto no pueda llegar ala prensa escrita de los dos periodicos de Granada

  3. Foces, la esperanza es lo último que deberíamos perder. Hasta el 2 de mayo todo es toro y todo es lidia.

    Manolo, esto no lo lee casi nadie, pero disfruto dando caña.

    Abrazos,

    AG

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: