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Imágenes de Granada. 7: La Gran Vía de Colón


La Granada del último tercio del XIX se vio obligada a acometer varias reformas de gran calado, una de las cuales fue el trazado de la Gran Vía de Colón, una de las principales arterias de la ciudad moderna, que surgió por la necesidad de unir el centro de la ciudad con la recién inaugurada estación del Ferrocarril de los Andaluces (a punto de ser sustituida por una nueva estación para el AVE, encargada a Moneo).

(Imagen tomada del blog lostonsite, de wordpress)

 

(Postal antigua)

La idea inicial era unir la actual estación con otra proyectada, la del Litoral, que nunca llegó a realizarse y que hubiera supuesto unir por ferrocarril el interior y la costa mediterránea, una carencia actual que la zona costera reclama desde una plataforma que reivindica continuamente infraestructuras.

La reforma urbana implicó derruir una buen parte del entorno de la calle Elvira, incluidos bastantes edificios de interés histórico, aunque la mayoría eran casas humildes e insalubres. En su momento, personajes como Ganivet, Manuel Gómez Moreno, Francisco de Paula Valladar o, algún tiempo después, el arquitecto Torres Balbás fueron muy críticos con semejante  planteamiento urbanístico, pero hoy día, casi siglo y cuarto después de acometida la reforma, es un inabarcable conjunto de fachadas nobles, de balcones y enrejados de enorme valor artístico y de edificios de singular belleza, además de una vía insoslayable en el tráfico urbano.

El entonces Presidente de la Cámara de Comercio, Juan López-Rubio Pérez elevó la propuesta del trazado de la Gran Vía, que fue aprobada por la Cámara de Comercio en 1890, lo que dio paso a la creación de una sociedad, La Reformadora Granadina, que desde 1894 acometió la tarea de expropiar, compensar, urbanizar los solares, rentabilizar y crear la nueva arteria granadina: toda una empresa.

Fachada del Instituto Padre Suárez

(El antiguo Convento de Santa Paula, hoy reconvertido en hotel)

 El palacio Müller, hoy sede de la Subdelegación del Gobierno, es tal vez el edificio más elegante de la ciudad.

En los últimos años, muchos de estos edificios se están rehabilitando con desigual fortuna.

¡Ay, esa dudosa estética de nuestro alcalde…!

La última reforma municipal , que se ocupó sólo de acerados, jardines y luminarias, resultó un engendro de costes disparatados (además de celosamente ocultados a la ciudadanía) y de dudosa estética.

Alberto Granados

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12 comentarios el “Imágenes de Granada. 7: La Gran Vía de Colón

  1. Alberto, has “gastao” el carrete entero. Toda una bella ciudad revelada en su metamorfosis contemporánea. Aunque siempre hay alguna farola, algún banco y el invasivo “art Decaux” del mobiliario urbano de nuestros ajetreados días del que pocos pueblos y ciudades se libran. A mayor gloria de contratas y subcontratas pre-crisis.

    Abrazos.

  2. Permíteme Alberto, transcribir un poema de nuestro paisano Alberti, que describe la desdicha de no conocer la capital de reino Nazarí.

    BALADA DEL QUE NUNCA FUE A GRANADA
    .
    ¡Qué lejos por mares, campos y montañas!
    Ya otros soles miran mi cabeza cana. Nunca fui a Granada.
    Mi cabeza cana, los años perdidos.
    Quiero hallar los viejos, borrados caminos.
    Nunca vi Granada.
    .
    Dadle un ramo verde de luz a mi mano.
    Una rienda corta y un galope largo.
    Nunca entré en Granada.
    ¿Qué gente enemiga puebla sus adarves?
    ¿Quién los claros ecos libres de sus aires?
    Nunca fui a Granada.
    .
    ¿Quién hoy sus jardines aprisiona y pone
    cadenas al habla de sus surtidores?
    Nunca vi Granada.
    .
    Venid los que nunca fuisteis a Granada.
    Hay sangre caída, sangre que me llama.
    Nunca entré en Granada.
    .
    Hay sangre caída del mejor hermano.
    Sangre por los mirtos y aguas de los patios.
    Nunca fui a Granada.
    .
    Del mejor amigo, por los arrayanes.
    Sangre por el Darro, por el Genil sangre.
    Nunca vi Granada.
    .
    Si altas son las torres, el valor es alto.
    Venid por montañas, por mares y campos.
    Entraré en Granada.

  3. Gracias por este texto y este reportaje tan generoso.
    Tengo en mis manos un libro de Álvaro Salvador: “Granada 1900”, que ilustra de todas las reformas de final y principio de los siglos XIX y XX, que dieron lugar a la Granada que hemos conocido hasta los años setenta, incluida la construcción de la Gran Via del Azúcar. Es un libro interesante adornado con fotografías antiguas, que muestran el aspecto que tenía la ciudad antes de su modernización. El Envobovedado del Darro, merece un capítulo extenso, porque esa fue la obra que cambió de verdad la imagen de la ciudad.
    Según el libro, todas estas reformas tuvieron su oposición: se crearon plataformas, asociaciones y desde todos los ámbitos se levantaron voces en contra, no obstante siguieron adelante en aras del progreso o la salud, y dieron lugar a la ciudad que hemos conocido, aunque el rio se venga de vez en cuanto reventando por donde puede, hace bien en vengarse, porque según dicen por ahí, Granada es la única ciudad que ciega sus ríos y mata a sus poetas.
    Después la implacable avaricia y la torpeza de las sucesivas y ,nunca bien ponderadas, corporaciones municipales han ido dando paso a un modelo de ciudad cada vez más vulgar y cateta,basta con observar los adornos de las múltiples rotondas, de la última etapa; que no se sabe cual es peor, si el Helicóptero, la Granada, o “Eso” que hay en la Avenida de Cervantes, sin olvidar la fuente del Salón, que aunque bien ubicada y con efecto aparente, es un auténtico atentado al buen gusto.
    Salvando las obras del Palacio de Congresos y el encauzamiento del Genil, a su paso por el Violón, que agradecemos al señor Jara, no se ha hecho nada digno en la ciudad desde que se derribó la manigua para hacer la calle Ganivet. Pero no se han oído muchas voces de oposición a los descalabros estéticos. salvo aquellas mujeres valientes, con Eulalia Dolores de la Higuera a la cabeza, que a principios de los setenta se tiraron a la calle para impedir a Pérez Serrabona tirar los árboles de los bulevares de la Avenida de Calvo Sotelo, para convertirla en “Una entra digna para Granada”, ni era la entrada, ni era digna:Pero el señor alcalde, que era muy gracioso, no dudaba en ridiculizarlas en todas las ocasiones que podía, llamando a la nueva calle, la “Avenida de los Chochos Locos”. Tan gracioso él.

  4. Lo peor de la Gran Vía es, sin duda, la iglesia del Sagrado Corazón.

  5. Coco, llevas razón. También el recoque de fachada que le han hecho a un par de edificios: pa fusilar a quienes hayn perpetrado semejante barbaridad. Y no olvidemos la planta añadida al antiguo Convento de Santa Paula…
    Acabo de ponerte un comentario en respuesta a uno tuyo en lo de Muñoz Molina. No lo había visto y eso que ha pasado ya… un siglo.

    Abtazo,

    AG

  6. Juan Antonio, Miguel y Coco, como es que estoy liado con otras cosas, no he respondido a vuestros comentarios, cosa qaue veo de un pésimo gusto. Perdonadme, pero es que ando con otros temas.

    AG

  7. […] Constitución y Gran Vía en medio de un caos de tráfico y ruido. Mirábamos las estupendas fachadas de la Gran Vía y las rejas modernistas que forjó hace muchas décadas el abuelo de mi amigo Pablo. Una pena que […]

  8. […] dando paseos por Granada, se oyen comentarios sobre otros supuestos ginkgos en la remodelada Gran Vía (¡carísima remodelación, de cuyo precio final se ha estado evitando dar datos!) y en la calle San […]

  9. Desde Argentina un abrazo muy fuerte,pues mis abuelos nacieron alli,y tuve oportunidad de conocer,lo que mas amo en mi vida.QUE VIVA ESPAÑA….Carmen Miranda.

    • Muchas gracias, carmen por aparecer por aquí y enriquecer el blog con tu comentario. Desde hace un par de años, estoy haciendo una serie de Imágenes de Granada. Tal vez te gusten. Las puedes encontrar buscando en el apartado Categorías y eligiendo Imagen y fotografía.

      Un sentido abrazo desde GRanada.

      AG

  10. […] por habilitar la calle Reyes para el tráfico sólo porque debía conectar con la reforma de la Gran Vía. Se enterró con ello un río atravesado por once puentes y cargado de leyenda. Si las grandes […]

  11. La Gran Vía ha sido el mayor atentado al patrimonio de nuestra ciudad. Cientos de propiedades de altísimo valor se derribaron: La casa de Diego de Siloé, el Convento de Santa Paula se mutiló, palacetes nazaríes que se conservaban en perfecto estado y fueron arrasados, desfigurando por completo la trama histórica haciéndola incomprensible. Granada no fue valiente para crear un segundo centro histórico respetando la ciudadela que se había ido transformando armoniosamente con los años. ¿Dónde empieza y dónde termina el centro de Granada? Imposible de decir, se diluye hacia las afueras en forma de edificio sesentero.

    La calle Ángel Ganivet, otro esperpento, una copia de la Rue Rivoli de París que arrasó un barrio histórico. Además, que Ángel Ganivet en su libro Granada la Bella deja claro que se oponía a cualquier intervención de ese tipo.

    Menos mal que no se perpetró la prolongación de la Gran Vía hasta Bibataubín, hubiéramos perdido también el barrio de San Matías.

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