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Imágenes de Granada. 11: Nuestros ginkgos biloba


El ginkgo biloba (ginkgo por su nombre indígena; biloba por los dos lóbulos de sus hojas) es un árbol que parece tener unas especialísimas características botánicas que lo hacen único. En Granada todos saben del ejemplar del preciosista Jardín Botánico (felizmente reabierto al público por la Universidad de Granada, hace sólo unos meses) por el bellísimo poema que Elena Martín Vivaldi le dedicó.

El Ayuntamiento, en su guía de parques, registra la presencia de estos árboles sólo en el mencionado Jardín Botánico y en el Parque García Lorca. Sin embargo, dando paseos por Granada, se oyen comentarios sobre otros supuestos ginkgos en la remodelada Gran Vía (¡carísima remodelación, de cuyo precio final se ha estado evitando dar datos!) y en la calle San Jerónimo, una de mis favoritas por la belleza de sus palacetes (el de Ansoti, el Conservatorio, el Colegio Mayor San Bartolomé, más conocido por el estudiantado como “el Bartolo”…), calle que recorro a diario en mis caminatas.

 

El ginkgo biloba del Jardín Botánico, en verano…

… y en estos días.

Sinceramente, no sé si lo son o no. Sólo sé que en estas fechas los árboles de ambas calles se visten de un amarillo plátano intensísimo y que ambas vías adquieren un aspecto nuevo, un cromatismo muy distinto del habitual… hasta que llega el ayuntamiento y remata esa magia con los adornos de navidad: tal vez, esperando unos días, las hojas estarían más bonitas, pero si lo hago, el efecto quedaría eclipsado por las bambalinas colgantes llenas de papanoeles, abetos, renos y esa guardarropía navideña que me quita las ganas de pisar la calle.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy os traigo unas imágenes de los ginkgos (sean auténticos o no) y el hermoso poema de doña Elena.

 

 

GINKGO BILOBA [ÁRBOL MILENARIO]

Un árbol. Bien. Amarillo

de otoño. Y esplendoroso

se abre al cielo, codicioso

de más luz. Grita su brillo

hacia el jardín. Y sencillo,

libre, su color derrama

frente al azul. Como llama

crece, arde, se ilumina

su sangre antigua. Domina

todo el aire rama a rama.

Todo el aire, rama a rama,

se enciende por la amarilla

plenitud del árbol. Brilla

lo que, sólo azul, se inflama

de un fuego de oro: oriflama.

No bandera. Alegre fuente

de color: Clava ascendente

su áureo mástil hacia el cielo.

De tantos siglos su anhelo

nos alcanza. Luz de oriente.

Amarillo. Aún no imagina

el viento, la desbandada

de sus hojas, ya apagada

su claridad. Se avecina

la tarde gris. Ni adivina

su soledad, esa tristeza de

sus ramas.

                        Fue certeza,

alegria – ¡otoño ! -. Faro

de abierta luz.

                          Desamparo

después. ¿Dónde tu belleza?

(Elena Martín Vivaldi)

 

 

Que sobreviváis a la navidad y que llegue pronto el 7 de enero.

Alberto Granados

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10 comentarios el “Imágenes de Granada. 11: Nuestros ginkgos biloba

  1. Preciosos estos árboles de nombre tan exótico. En Gerona también hay algunos y, como tu dices, dan otra luz o cambian el cromatismo de la ciudad, como quieras.

    Hice un rastreo por la pintura de Millais, artista que siempre me ha gustado mucho, y no apareció tu cuadro…A ver si te aporto otro dato.
    Un petó!

  2. ¿Y por qué este año, con esta crisis, no nos ahorramos todos los adornos y luces de Navidad y dejamos que los árboles de verdad luzcan en todo su esplendor o su bella desnudez invernal? Por una N(0)v(e)dad laica, ¡árboles al natural!

    Felices paseos por tu ciudad

  3. Quite lovely – the photographs and the poem! Thank you for sharing.

    xxx

  4. Glòria, por lo visto, los alcaldes descubrieron el dichoso árbol y llenaron nuestro mapa de ginkgos y de rotondas. Las “ideas” de los politicos tienen esa capacidad viral de reproducirse y multiplicarse exponencialemnte.
    Aquí, junto a los advenedizos de cuatro días, el del Jardín Botánico es todo un señor, con solera, con seny, que decís en Cataluña. Un aristócrata entre tanto parvenu.

    Miguel, mis paseos por la ciudad volverán a ser felices cuando desparezca toda esta morrala navideña importada de América. Entonces volveré a pasar por San Jerónimo, Pasiegas, Brirrambla, Puerta Real hasta el río y dar la vuelta… Y por la tarde, otra vez. Unos seis o siete kms cada día en poco más de dos horas. Lo que me dijo el neurólogo: ejercicio moderado, pero continuado.

    RDG, I’m glad with your comments on this poor and minoritary blog. I think it remains you your old times in Granada. Perfect, I feel happy as you like reading my posts.
    About Elena Martín Vivladi’s poem, have you understood it? So and so? Would you translate it for your blog’s followers? I could help you if you want to. And you could use my pics, of course.

    AG

    • Dearest AG ~

      I would be honored to repost this lovely poem with your beautiful photographs at my blog! How generous of you. I have found an English translation and emailed it to you for your review. Please revise it as you see necessary. Of course all the credit will be yours. The Gingko is one of my favorite trees. Especially as I studied Landscape Architecture at University!

      Thank you,
      rdg
      xxx

      • I’ll revise the translation you’ve sent me and I’ll mail you again. OK? It’s really encouraging to share posts in both languages, in both continents.

        Regards from Granada.

        AG

  5. Me gusta entrar en tu blog y sorprenderme siempre con algo. Estos árboles tan coloridos en Granada son una combinación explosiva de belleza, la vista se agota ante tanto color. Quiero felicitarte por la presentación y comentario de “Nada del otro mundo”, que me gustó muchísimo así como por el mismo trabajo sobre Chaves Nogales. Es un auténtico placer encontrarse con tanta lectura y tan buena. Un saludo, Alberto.

    • Muchísimas gracias, Teresa. Tu crítica es demasiado benévola. Usas el adverbio “siempre”, lo que casi me da la pista de que te estás convirtiendo en habitual. Me alegro.
      Cre que lo mejjor son los relatos, así que invitada quedas.
      Y enriquece mi blog con cuantas opiniones y matizacines desees.
      Un abrazo,

      AG

  6. Sé que llego muy tarde, pero estudiando el ginkgo biloba llegué a este artículo y me ha parecido precioso, en especial el poema del final. Muy bellas las calles de Granada con el amarillo carcterístico el ginkgo.

    Gracias por el artículo.

    • Muchísimas gracias, Olivia. El poema, en efecto, es una maravilla. Leerlo en la placa de bronce que hay justo debajo es todo un lujo.

      Disculpa mi tardanza en responder, pero el verano tiene esas cosas. Un saludo,

      AG

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