4 comentarios

Compañero Allende


La fecha de hoy siempre estará asociada a dos hechos muy tristes para mí: el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York (2001) y el golpe militar de la Junta Militar contra el gobierno legítimo de Salvador Allende (1973), uno de los primeros hechos históricos de los que tuve clara conciencia. Supe, en efecto, que estaba viviendo la Historia en directo, una Historia vivida como una pesadilla injusta e inexplicable.

Esa sensación, que aún reaparece con mucha intensidad aún cada vez que la recuerdo, pese a casi cuarenta años transcurridos, me lleva al ambiente de entonces en el Colegio Universitario de Jaén, a la música andina comprometida de entonces, la corriente de simpatía por el pueblo chileno, la masa de exilados que apreció y que acogíamos con auténtico interés…

Hoy quiero traer a esta antología personal el último discurso del Presidente Allende, emitido sólo unos minutos antes de morir en la defensa de la legalidad. Se trata de un brevísimo texto (no estaba la situación para más retórica) que he leído miles de veces y que siempre me ha sobrecogido, especialmente al mencionar “las grandes alamedas” del hombre libre.

 

 

Este es el texto leído a las 09:10 A.M. a través de Radio Magallanes:

 

“Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Postales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción. Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

 

 

Última imagen de Allende

 

 

Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”.

 

 

Os lo dejo, nudo en la garganta incluido, junto a una canción del grupo Quilapayún, siempre comprometido por aquella época en que uno era tan joven y crédulo, tan ingenuo y comprometido. Nunca pude aceptar que Pinochet muriera tranquilamente en su cama en vez de sometido a la vergüenza de un juicio y de una sentencia condenatoria. El juez que lo intentó está hoy apartado de la justicia por la demanda de un grupo de falangistas y uh dudoso sindicato ultra.

 

 

Hasta siempre, compañero Presidente.

 

Alberto Granados

Anuncios

4 comentarios el “Compañero Allende

  1. Tengo bastante relación con Chile, he viajado allí tres veces, en viajes largos, la última vez en 2011. Como siempre viajo en verano, que allí es invierno, me pilla cerca el 11 de septiembre y oigo como se reviven esos días, hay programas por la radio, y la gente recuerda. Es algo que a pesar de los años está todavía muy cerca. Y si no el golpe en si, que ya hace de aquello 39 años, sí los años de la dictadura.
    No sabemos que Chile habría sido de continuar Allende. Lo presidentes en Chile no pueden repetir mandado, al menos seguido, aunque no se si esto es una característica de la constitución actual que estaba Pinochet vigilando cuando se redactó.
    Y los chilenos tuvieron siempre por seguro que Pinochet se moriría en libertad.
    Lo que he visto de Chile en mis viajes, yo no he viajado nunca allí como turista, es un país con enormes desequilibrios y una sociedad polarizada. La clase media existe, se distingue por sus profesiones y estudios, pero es una clase media empobrecida que vive en condiciones mucho peores que en España hasta hace poco…, porque de manera inquietante veo que España ya están sucediendo muchas cosas vistas allí. Las condiciones laborales son terribles. Y la calidad de la sanidad y la educación depende del nivel económico.

  2. Es un homenaje emocionante, Alberto.
    Y muy bonito.

  3. Hesperetusa, Chile es ahora un refugio de empresarios españoles que se han llevado su dinerito a empresas, reales o ficticias, al país andino. Lo han hecho, precisamente, por lo que tú señalas.
    Ese no es mi Chile. El mío es el que aprendía a querer en la época de Allende y cunado el golpe.
    Mis mejores deseos de prosperidad y estabilidad al dignísimo pueblo chileno.

    MdelMar: mucho más emocionante es el ecuerdo de lo que pasó y de cómo lo sentimos.

    Abrazos mil,

    AG

  4. También la Diada de Cataluña va unida a la desgraciada muerte de Allende -me recuerdo en un tren, con mi padre, ambos tristes y medio asustados porque la derecha avanzaba sin piedad. Tammbién uno a estos unos la caida de las gemelas que tanta sagre derramaron.
    Tres 11 que suman 33, un bello numero para la edad de quie, nos han contado, murió inocente.
    Un petó!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: