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Vogliateme bene


Hace tiempo que establezco una diferencia fundamental entre la ópera de Verdi y la de Puccini. El primero es pura pasión, siempre semejante a sí misma. La ópera de Puccini, por el contrario, es la de un compositor que busca siempre la innovación, el terreno arriesgado, la diferencia. Por eso cada una de sus óperas es completamente diferente en su concepción y en la técnica utilizada. Con todo, Verdi me llega mucho más adentro, lo considero “más mío” y más emotivo.

Para hoy, la ópera más popular de Puccini: “Madama Butterfly”, que es la historia de una seducción amparada en la superioridad imperialista y la cultura: Pinkerton, el prepotente marino americano, enamora y burla a la sencilla Cio Cio San, a la que llama Butterfly (es decir: “mariposa”), por su fragilidad, para después olvidarla con plena conciencia de que el matrimonio contraído no tiene ningún valor, como tampoco parece tener valor alguno el hijo que la joven espera de su marido.

 

María Callas como Butterfly (imagen tomada de la web de la Opera de San Francisco)

La vieja figura del “burlador”, llevada a un ámbito remoto: el Japón de principio del s. XX.

El primer acto se cierra precisamente con este hermoso fragmento en que, una vez contraído el matrimonio, la pareja va a quedar a solas en una hermosísima noche estrellada. Se trata de “Vogliateme bene” y he elegido la versión de María Callas y Nicolai Gedda.

(Notte completa: cielo purissimo estellato. Avvicinandosi lentamente a Pinkerton seduto sulla panca nel giardino. Si inginocchia ai piedi di Pinkerton e lo guarda con tenerezza, quasi supplichevole.)

(Se ha hecho de noche y el cielo está lleno de estrellas. Butterfly avanza hacia Pinkerton que está sentado en un banco del jardín. Se arrodilla a sus pies y le mira tiernamente.)

BUTTERFLY

Vogliatemi bene,

un bene piccolino,

un bene da bambino,

quale a me si conviene.

Vogliatemi bene.

Noi siamo gente avvezza

alle piccole cose

umili e silenziose,

ad una tenerezza

sfiorante e pur profonda

come il ciel, come l’onda del mare!

BUTTERFLY

Amadme, por favor,

aunque sea un poquito,

como se ama a un niño,

como a mí me corresponde.

Amadme, por favor.

Nosotros somos gentes acostumbradas

a las cosas pequeñas,

humildes y silenciosas,

a una ternura sutil

pero tan profunda como el cielo, como las olas del mar.

PINKERTON

Dammi ch’io baci le tue mani care.

Mia Butterfly!…

come t’han ben nomata

tenue farfalla…

PINKERTON

Deja que bese tus queridas manos

¡mi Butterfly!…

Qué bien te han bautizado,

suave mariposa.

BUTTERFLY

(a queste parole Butterfly si rattrista e ritira le mani)

Dicon che oltre mare

se cade in man dell’uom,

(con paurosa espressione)

ogni farfalla

da uno spillo è trafitta

(con strazio)

ed in tavole infitta!

BUTTERFLY

(con estas palabras Butterfly se entristece y retira las manos)

¡Dicen que al otro lado del mar

si cae en manos de un hombre

(Con expresión miedosa)

la mariposa es atravesada

con un alfiler

(Con pena)

¡y la clavan a una tabla!

PINKERTON

(riprendendo dolcemente le mani a Butterfly e sorridendo)

Un po’ di vero c’è.

E tu lo sai perché?

Perché non fugga più.

(con entusiasmo e affettuosamente abbracciandola)

Io t’ho ghermita

Ti serro palpitante.

Sei mia.

PINKERTON

(Tomando con dulzura las manos de Butterfly y sonriendo)

Hay algo de verdad en ello.

¿Y sabes por qué?

Para que no pueda escapar.

(abrazando apasionadamente a Butterfly)

Yo te he atrapado.

Te abrazo apasionado.

Eres mía.

BUTTERFLY

(abbandonandosi)

Sì, per la vita.

BUTTERFLY

(abandonándose)

Sí, para toda la vida.

PINKERTON

Vieni, vieni!

(Butterfly si ritira, stupida per la sua audacia)

Via dall’anima in pena

l’angoscia paurosa.

(indica il cielo stellato)

È notte serena!

Guarda: dorme ogni cosa!

PINKERTON

¡Ven, ven!

(Butterfly se echa hacia atrás, asombrándose por su audacia)

Expulsa de tu alma en pena

el miedo y la angustia.

(señala el cielo estrellado)

¡Es una noche serena!

¡Mira: todo duerme!

 

Una representación de este pasaje (imagen tomada de la web de la Opera de San Francisco)

BUTTERFLY

(guardando il cielo, estatica)

Ah! Dolce notte!

BUTTERFLY

(mirando el cielo, quieta)

¡Ah, qué noche tan dulce!

PINKERTON

Vieni, vieni!

PINKERTON

¡Ven, ven!

BUTTERFLY

Quante stelle!

Non le vidi mai sì belle!

BUTTERFLY

¡Cuántas estrellas!

¡Jamás las vi tan hermosas!

PINKERTON

È notte serena!

Ah! vieni, vieni!

È notte serena!

Guarda: dorme ogni cosa!

PINKERTON

¡Es una noche serena!

¡Ven, ven!

¡Es una noche serena!

¡Mira: todo duerme!

BUTTERFLY

Dolce notte! Quante stele!

BUTTERFLY

¡Dulce noche! ¡Cuántas estrellas!

PINKERTON

Vieni, vieni!

PINKERTON

¡Ven, ven!

BUTTERFLY

Non le vidi mai sì belle!

BUTTERFLY

¡Jamás las vi tan hermosas!

PINKERTON

Vieni, vieni!

PINKERTON

¡Ven, ven!

BUTTERFLY

Trema, brilla ogni favilla …

 BUTTERFLY

Tiembla, brilla cada punto de luz…

 PINKERTON

Vien, sei mia!…

 PINKERTON

¡Ven, sé mía!

BUTTERFLY

… col baglior d’una pupilla! Oh!

Oh! quanti occhi fissi, attenti

(Lucciole intorno dei amanti tra gli fiori e gli arbusti)

BUTTERFLY

…con el fulgor de una pupila.

¡Oh! Cuántos ojos fijos, atentos …

(Aparecen luciérnagas alrededor de los amantes entre flores y arbustos.)

PINKERTON

(con cupido amore)

Via l’angoscia dal tuo cor!

PINKERTON

(amorosamente)

¡Aleja la angustia de tu corazón!

BUTTERFLY

Quanti occhi fissi, attenti…

BUTTERFLY

¡Cuántos ojos fijos, atentos …

PINKERTON

Ti serro palpitante.

Sei mia. Ah!

PINKERTON

Te abrazo palpitante.

¡Eres mía! ¡Ah!

 BUTTERFLY

… d’ogni parte

A riguardar!

BUTTERFLY

…atentos,

desde todos lados, mirándome!

 PINKERTON

Vien, vien, sei mia, ah!

PINKERTON

¡Ah, ven, ven! Eres mía ¡Ah!

BUTTERFLY

Pei firmamenti, via pei lidi,

via pel mare.

BUTTERFLY

¡Allá en el firmamento, en las playas,

en el mar!

PINKERTON

Vieni, guarda:

Dorme ogni cosa!

PINKERTON

Ven, mira:

¡Todo duerme!

BUTTERFLY

Ah! Quanti occhi

fissi, attenti,

d’ogni parte a riguardar,

pei firmamenti,

via pei lidi, via pel mare!

Quanti sguardi ride il ciel!

Ah! Dolce notte!

Tutto estatico d’amor, ride il ciel!

BUTTERFLY

¡Ah! ¡Cuántos ojos fijos, atentos,

desde todos lados mirándome!

¡En el firmamento, allá lejos,

en las playas, en el mar!

¡Cuántas miradas! El cielo sonríe.

¡Ah, dulce noche!

Todo está lleno de amor.

¡El cielo sonríe!

PINKERTON

Ah! vien, Ah! vien! sei mia!

PINKERTON

¡Ah!¡Ven!¡Eres mía!

(Salgono dal giardino nella casetta.)

(Cala il sipario.)

(Salen del jardín hacia la casita)

(Cae el telón)

Libreto y traducción han sido tomados de Kareol. Buen sábado.

Alberto Granados

6 comentarios el “Vogliateme bene

  1. Un dúo tan apasionado tiene consecuencias…, cuando se levanta el telón en el siguiente acto corretea por el escenario un niño japonés de ojos azules.
    Y Cio Cio San imagina como será el día en que un barco llegará a la bahía de Nagasaki.

    • Me da a mí que el japonesito no es consecuncia precisamente del dúo “Voglliateme bene”, sino de otras circunstancias, por lo demás, muy normales y apetecibles.
      En cualquier caso, la ficción ya tenía muchos tenorios. Este a lo yankee me convence menos, aunque la víctima seducida y abandonada sí me llega, especvialemente con su aria más universal: Un bel dí vedremo

  2. Renata Tebaldi y María Callas, las “rivales” que nunca lo fueron, la rivalidad fue cosa de la prensa. De todos modos, en este papel prefiero a Tebaldi, aunque Callas transformaba todo lo que cantaba.

    • Ciértamente, la Cllas fue insuperable. Es nitidez de la voz, ese cantarlo todo sin despeinarse… Irrepetible.
      A la Tebaldi apenas me la hje trabajado, pero lo solucionaré hoy mismo, que en Granada llueve a mares.

      AG

  3. A mi me gusta especialmente el coro a “bocca chiusa” ytambién eláaria del suicidio con el niño y la catana o lo que deba de ser el cuchillito.
    Podría entender la ópera sin Puccini aún gustándome lo suyo pero sin Verdi, para mi, no habría ópera. Puccini me suena más tramposo, sus intencionadas y, a veces empalagosas melodías, me dan por pensar cómo adora jugar con ciertos sentimientos. De todas formas no me resisto a Tosca. Me parece bellísima y muy ajustado el tiempo con el libretto y la música.
    Un petó.

    • Glòria, estoy totalmente de cuerdocon dos de tus postulados: Verdi es el verdadero “operrio” y sin él la ópera sería otra cosa y Tosca es una genialidad, desde la primera nota a la última.
      No comparto tu visión de las arias de Puccini, que tú llamas empañagosas (?). A Puccini le veo un gran valor: cada ópera suya tiene un plateamiento musical distinto. La que menos me gusta es Turandot, que me parece una ópera bufa.

      AG

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