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O Fortuna


En los primeros años del s. XIX, Johann Cristoph von Aretin encontró una colección de cánticos que se considera la primera y más abundante producción (más de trescientos) de poemas mundanos del Medievo. Fue en el monasterio benedictino de Bura, en la actual Baviera, y la recopilación se llamó Cámina Burana (Cánticos de Bura).

Al igual que en otros países, la poesía laica recogida en estos cármina carga con singular mordacidad contra todo lo establecido y no sólo censura el poder político o las costumbres, sino los vicios de la iglesia, el amor profano, las delicias del vino, las aventuras de los goliardos, etc.

Entre 1935 y 1936 el compositor Carl Orff seleccionó veinticinco de estos cánticos y compuso con ellos una cantata llena de ritmos, percusión, coros y voces primarias (soprano, tenor y barítono) que pudiera ser representada sobre un escenario (si bien, las posibilidades escénicas son muy limitadas y suponen un mero apoyo a la música). Se ha señalado la influencia de la música de Stravinski.

El triunfo de la muerte de Brueghel el Viejo

“El triunfo de la muerte”, de Brueghel el Viejo

La más conocida de estas composiciones es la que inicia y cierra la obra, la llamada “O, Fortuna”, cuyo texto dice así:

Oh, Fortuna

O Fortuna

velut luna

statu variabilis

emper crescis

aut decrescis;

vita detestabilis

nunc obdurat

et tunc curat

ludo mentis aciem,

egestatem,

potestatem

dissolvit ut glaciem.

¡Oh, Fortuna,

como la luna,

de condición variable,

siempre creces

o decreces!

La detestable vida

primero embota

y después estimula,

como juego, la agudeza de la mente.

La pobreza y

el poder

los disuelve como al hielo.

Sors immanis

et inanis,

rota tu volubilis,

status malus,

vana salus

semper dissolubilis,

obumbrata

et velata

mihi quoque niteris;

nunc per ludum

dorsum nudum

fero tui sceleris.

Suerte cruel

e inútil,

tú eres una rueda voluble

de mala condición;

vana salud,

siempre disoluble,

cubierta de sombras

y velada

brillas también para mí;

ahora, por el juego

de tu maldad,

llevo la espalda desnuda.

Sors salutis

et virtutis

michi nunc contraria,

est affectus

et defectus

semper in angaria.

Hac in hora

ine mora

corde pulsum tangite;

uod per sortem

sternit fortem,

ecum omnes plangite!

La suerte de la salud

y de la virtud

ahora me es contraria;

los afectos

y las carencias

vienen siempre como cosa impuesta.

En esta hora,

sin demora,

impulsad los latidos del corazón,

el cual, por azar,

hace caer al fuerte;

¡llorad todos conmigo!

 

Alberto Granados

NOTA: el texto y la traducción han sido tomados de este enlace: http://webs.ono.com/jgarciailla/doc/carmina.pdf

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5 comentarios el “O Fortuna

  1. Comenté una vez en mi blog, ya no recuerdo en qué entrada, que esta música me gustaba mucho en mi adolescencia, pero con los años he dejado de escucharla. No sé el tiempo que hace que no pongo la obra en alguna de las dos versiones que tengo en Cd, y sin embargo, si que escucho, otras obras como los Catulli Carmina, I Trionfi de Afrodita y alguna otra. Aunque tampoco es Carl Orff el profesor que más frecuento, vamos que no es Claudio Monteverdi 😀 Para desgracia de Orff esta obra se ha hecho tan famosa y se ha banalizado tanto, que ha llegado a cansar y no se ven sus cualidades, que las tiene.

    En mi blog he puesto alguna vez músicas de los Carmina Burana originales, para mí mucho más interesantes y divertidos. Tengo varias versiones pero la que más gusta es la del Clemencic Consort.

    De todos modos O Fortuna estará para siempre unida a la que para mí es la mejor versión en cine que se ha hecho del mundo artúrico: Excalibur de Johnn Boorman:

    Estupendo el vídeo que está la obra completa y subtitulada.

  2. ¿Profesores? ay, compositores…, un lapsus calami, lo tiene cualquiera 🙂

  3. Me gustaron estos cantos cuando hace años los escuche por vez primera. Después los asocié a cierto miedo. Me sonaban amenazantes y no je vuelto a escucharlos. Solo recuerdo que Carl Orff casado con una mujer judía la denunció a los nazis. Mi miedo no es infundado.
    Un petó, Alberto.

    • No conocía ese escalofriante detalle de la biografía de Orff, aunque sí conocía su acercamiento a los nazis. De todas formas, tu dato no me cuadra, aunque no tengo a mano nada sobre Orff. Lo consultaré en la biblioteca (de nuevo me toca cambiar CDs: Sion Boccanegra y Macbeth por otras dos óperas de Verdi, muy posiblemente).
      Saludos,

      AG

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