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Charlie Hebdo y Cataluña


 

 

        Durante las últimas semanas he incluido tres entradas seguidas sobre Cataluña en este modesto blog. Tres entradas en que expresaba mi postura crítica hacia todo el proceso independentista, tan lleno de mentiras, victimismo y arbitrariedad. He recibido, tanto en comentarios públicos, como en correos privados, una alta dosis de descalificación por parte de viejos amigos catalanes: mi discurso es vergonzoso, soy un ignorante (y de paso, mis lectores lo son aún más por apoyar mis ideas), leo prensa no democrática, he dejado de ser demócrata, etc., etc.

        Pero anoche, un querido amigo, a través de whatsapp, me puso en la pista del último número del semanario satírico francés Charlie Hebdo, de tendencia ácrata, laica, desvergonzada, irreverente siempre y poco sospechoso de no ser demócrata: su lucha por la libertad sembró la redacción de muertos tras el atentado yihadista del día 7 de Enero de 2015.

        Este semanario, en su número aparecido el pasado martes, abre con una portada ciertamente ofensiva para Cataluña: “Los catalanes, más tontos que los corsos”. Discutible, por ser una aseveración que generaliza, además de resultar insultante.

        Pero en un editorial firmado por Riss, actual director de la publicación (“mientras me dejen vivo”, añade tras su fima), hace un magnífico análisis que suscribo plenamente y que quiero compartir con mis lectores.

Portada de Charlie Hebdo (11/10/2017)

        El texto, llamado La connerie ou la mort?! (¡¿La estupidez o la muerte?!), es el siguiente:

        «El referéndum organizado en Cataluña para su independencia hace temblar a Europa. Si todas las regiones europeas que tengan una lengua, una historia, una cultura originales empiezan a reclamar su independencia, el Viejo Continente se va a fragmentar como el casquete polar bajo los efectos del recalentamiento climático. Puesto que hay unas doscientas lenguas en Europa, ¿por qué no crear doscientos nuevos países? ¿Y por qué no proclamar tantas declaraciones de independencia como quesos y vinos hay en el continente?

        La independencia, sí, pero ¿respecto a qué? Es legítima la independencia cuando uno quiere liberarse de la tiranía o la opresión. ¿De qué destino trágico quieren hoy liberarse los catalanes? En 1977, al poco de morir Franco -éste había prohibido el uso del catalán después de su victoria en 1939-, la Generalitat de Cataluña fue restablecida, y luego la región se dotó de un parlamento y de un gobierno regionales. Pero hoy, cuando Franco ya no está, hay que buscarse otro tirano al que poder derribar. Será el Estado español y, por supuesto, la peor dictadura jamás conocida en el mundo: la Unión Europea con sede en Bruselas.”.

        Detrás de esa palabra esplendorosa, independencia, se ocultan preocupaciones a veces menos nobles. Como pasa con la Liga Norte en Italia, siempre la reclaman las regiones más ricas. Cataluña quiere la independencia porque ya no quiere soltar dinero a las otras regiones españolas menos ricas que ella. Es como si oyéramos de nuevo la voz de la innoble Margaret Thatcher: “I want my money back”. La lengua, la cultura, las tradiciones están muy bien para las postales, pero la pasta está mucho mejor. Las regiones pobres de Europa pocas veces bajan a la calle para obtener su independencia.

        Más allá de estas consideraciones mercantiles, es curioso oír algunas voces de la izquierda reclamar la independencia de una región como Cataluña en nombre de una identidad cultural, que, por cierto, nadie cuestiona. Y además, ¿por qué la identidad cultural reivindicada por los catalanes debería ser tomada en cuenta y no la identidad cristiana defendida por los xenófobos europeos? ¿Por qué las palabras “identidad” o “cultura” suenan bien cuando las pronuncia la izquierda, pero se convierten en infames cuando son la derecha y la extrema derecha las que las pronuncian? La independencia de Cataluña no tiene por objeto liberar a esta región de una tiranía que ya no existe, ni permitir a la economía ser próspera, puesto que ya lo es, y mucho menos obtener el derecho a hablar una lengua autorizada desde hace tiempo. La obsesión identitaria que se expande por Europa como la podredumbre de una fruta y afecta a la extrema derecha pero también a la izquierda. El nacionalismo de derechas y el de izquierdas tienen un punto en común: el nacionalismo.

        Cuando Cataluña haya roto las cadenas que la atan a la monarquía española y al Santo Imperio Europeo, ¿qué ocurrirá? Al son de los tambores y de los pífanos, los gallardos independentistas desfilarán por las calles de Barcelona como si fueran la Columna Durruti, las jovencitas lanzarán pétalos de rosa a los militantes que habrá desafiado con arrojo al Estado policial español, corales infantiles con niños de pelito rizado cantarán a la libertad recobrada y al euro derrotado, las abuelas desdentadas tejerán banderas con los colores de la nueva República, y los bisabuelos desempolvarán la boina que llevaban en el frente en 1936. Será muy bello, emotivo, magnífico. Y luego, al final de la tarde, todo el mundo volverá a su casa para plantarse delante de la tele y ver el concurso de turno o el partido del Barça en cuartos de final de la Copa. Cataluña bien se lo merece».

Captura de pantalla del editorial

        No sé qué dirán ni cómo me descalificarán en esta ocasión mis amigos catalanes, ahora distanciados de mí y de mi blog. Parece que no es solo cosa mía, que hay una amplia base que comparte mi punto de vista. Además, la situación ha cambiado sustancialmente: ya no hay tanta alegría por la abortada independencia, ni por la fuga de algunas importantes empresas a otros parajes donde sus inversiones estén seguras, ni por la rescisión de reservas turísticas, ni por la aplicación del 155. Tras el espejismo colectivo, se impone una dura realidad. Es como si hubiera llegado el inocente niño del entremés cervantino y hubiera descubierto para todos que el emperador va desnudo, que esos sueños inducidos se han roto para siempre. Tras la demencia colectiva (la connerie), espero que no llegue la asfixia (la mort).

Alberto Granados

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12 comentarios el “Charlie Hebdo y Cataluña

  1. Alberto, suscribo tus articulos. Cabezas pensantes y coherentes como la tuya es lo que necesitamos en estos momentos tan convulsos de nuestro país. Y no echar mas leña al fuego como hacen muchos otros. Un saludo.

  2. En mi opinión, con en francés se decanta más hacia gilipollas que hacia tonto. Estúpido también es una buena traducción si no se quiere decir tacos, aunque gilipollas no es un taco, ya se sabe: Gil y pollas que es el origen etimológico de la palabra, parece ser. Por otra parte, totalmente de acuerdo. Eso sí, los que ayer fueron víctimas de la barbarie, Charlie Hebdo, hoy son fachas. Cosas que pasan. He de recordar que Bartomeu, el presidente del Barça, se ha llevado su empresa (la sede social y fiscal) a Monzón. Claro que, pues todo nacionalismo lleva al imperialismo, se quieren quedar con esa franja que va de Fraga a Monzón. Con Francia lo tienen duro si pretenden anexionarse el Roselló y la Cerdanya francesas. El jacobinismo, del que es heredera la Francia republicana, siempre fue centralista. Y conste que, como sabes, Alberto, soy catalán, o mejor dicho, cataluz pues tengo ambas “nacionalidades” o ambas culturas. Pero mi espíritu catalán me hace pensar, sentir que, como habría dicho también ahora Unamuno, me duele Cataluña o Catalunya: la grafía no hace diferencia porque se pronuncia igual, solo que con las aes un poco más cerradas. Por cierto, dicen que ERC, Junts pel si, la CUP y PDCat se han llevado la sede social a La Coruña. Por si acaso. Ja ho va fer en Pujol (ya lo hizo Pujol) amb Andorra, han declarado como altísima justificación.

    • Miguel, sé connerie es más exactamente gilipollez, pero huyo de lo que huela a zafiedad, como han hecho otros medios que han traducido el editorial.
      La cuestión, querido cataluz, es que los independentistas ya no están tan ufanos, ni tan seguros de haberse metido en un buen negocio, ni tan apoyados, si no es por sí mismos. Aún así, siguen en el mantenella y no enmendalla: “Les ofrezco diálogo y responden con el 155”, decía el martes Puigdemont, como si hubiera algo de magnánimo en su rendición.
      No se quieren enterar: se han dejado engañar, repetir hasta la saciedad que tienen legitimidad para proclamar la independencia por el resultado de la mascarada del día 1 y una vez escrutado el 100,8 de los votos, es una connerie, un mantra que se repiten para no pegarse un tiro lo que sería más eficaz: convocar elecciones ya. Lo triste es que no lo hayan corrido a gorrazos ni haya pisado la cárcel ya.
      Un abrazo y mucho éxito con tu libro.

      AG

  3. Completamente de acuerdo con Charli-Hebdo y contigo. Has sido muy tímido a la hora de traducir “connerie” por “estupidez”. Por supuesto que se puede traducir por estupidez, pero la traducción mejor es “gilipollez”. Es en ese sentido en el que va en “Charli Hebdo”. Me alegra mucho que una revista tan de izquierdas le haya dado ese buen palo a los separatistas. ¿Dirán ahora que todos los de Charli Hebdo” son fascistas e ignorantes? Capaces son. Te felicito por tu valentía y constancia. Un fuerte abrazo.-F. G. C.

    Si te parece bien puedes reproducir en tu blog mi correo.

    • Muchas gracias, Francisco, por tu amable comentario, que te puede valer una descalificación tajante. Otra cosa es que esa descalificación tenga fundamento. Los burros de nuestra tierra, con las anteojeras puestas, dan vueltas y vueltas en torno a la noria. Pues algo así.
      Un abrazo

  4. No deberíamos olvidar que así empezaron las guerras en la antigua Yugoslavia. En ese caso, la clave estuvo en que Eslovenia y Croacia fueron reconocidas de inmediato por Alemania y otros países de la UE. Espero que aquí no tengamos que llegar a eso. De todas formas, aunque el Gobierno catalán haya cometido, presuntamente, varios delitos, también creo que tiene buena parte de culpa Rajoy por no haber hecho absolutamente nada hasta la fecha.
    Saludos.

    • Yo parto de ahí. Este es el tercero de una serie de tres artículos sobre el proceso separatista que han aparecido en las últimas semanas en este blog. Si se consultan los tres, se puede comprobar que acuso a Rajoy de dejar que el problema (todos los problemas) se pudran hasta que hayan dejado de ser problemas. Aquí le ha salido mal la jugada y nos va a llevar a una tristísima situación límite.

  5. Hola Alberto, la verdad es que me parece un tema muy interesante, escribo desde Barcelona y mi capacidad de sorpresa sigue sin tener limite. Como se puede uno tirar de cabeza a la piscina sin mirar antes si tiene agua. Los procesos independentistas siempre se fraguaron en potencias en descomposición, como las republicas bálticas en una Unión Sovietica en decadencia o Croacia y Eslovenia en una Yugoslavia en descomposicón . Aquí Catalunya tuvo su momento histórico con la muerte de Franco, como hicieron los marroquíes con “La Marcha Verde”, pero el problema es que aquí en aquel momento como en casi toda la historia moderna no existió un movimiento independentista y en aquella situación todos quedamos contentos con el estatuto.

    • Totalmente de acuerdo. Aquí ha habido mucha manipulación, que ha llevado a mucha épica de garrafón. Cada vez que oigo a un independentista hablar de que sois un pueblo oprimido pienso en Andalucía, donde el paro, la estacionalidad del campo, la fuga de señoritos con sus caudales a las ciudades , etc. constituyen una verdadera opresión: la del hambre, la pobreza y el atraso.
      Gracias por aparecer por aquí.

  6. Hola! te invito a pasar por mi blog.
    Saludos!
    http://www.rabiosoatril.blogspot.com.ar

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